Mujer Maravilla: Myrta Lebrón es una forjadora de líderes

Mi mamá (Mirta Cruz) era ama de casa y mi papá (Jaime Lebrón) policía. Dentro de la comunidad, había muchos negocios. Estábamos expuestos al alcohol y a las drogas. La mayor parte de la gente no tenía estudios, había desempleo y entendían que no tenían posibilidades; y en mi hogar no faltaba eso”, expresó al especificar que su fenecido papá era alcohólico. 

“Comenzó a compartir en la esquina y a beber. Comenzó a faltar al trabajo y comenzó la violencia verbal, emocional. Al dejar de trabajar, no venía el alimento y mi mamá tuvo que salir a la calle. Ahí, Nancy empieza a ayudarnos porque teníamos la autoestima por el piso”, mencionó sobre la situación que vivía junto a sus tres hermanos a finales de los 80 en el sector de las “parcelas viejas”. 

 

Refiriéndose a  esa época, Myrta se describió como una niña que no se atrevía a hablar en público y que no lograba proyectarse hacia el  futuro. “Creía que mi mamá era la culpable porque era la más que gritaba. Entendí el proceso de mi mamá, después de los talleres y de la universidad. Entendí qué es la violencia y todo lo que mi mamá sufrió y cómo callaba. Ella es una titana porque nos echó hacia adelante trabajando en restaurantes, con ancianos, limpiando casas. La vi sufriendo y me dije que tenía que estudiar”, comentó quien posee un bachillerato en trabajo social y una maestría en consejería. 

Cuando la monja se reunía en su casa para darle herramientas a su mamá, Myrta estaba como una esponja absorbiendo. Se integró al programa para dar las tutorías de matemáticas a otros niños y, a partir de ahí, tomó talleres que crearon a una líder. “Venía a ayudar y salí ayudada, con talleres de autoestima, de comunicación efectiva, de valorarnos y empoderarnos. Nos decían que la educación era la base, que nos amáramos como éramos y que no tuviéramos  prejuicios. Empecé a dejar mis complejos, a hablar de frente y a aceptar a mi papá con su condición y a perdonarlo”, indicó sobre esa filosofía que hoy rige en la escuela superior que forma parte de P.E.C.E.S y que toca las vidas de más de 115 estudiantes. 

La esposa de Andrés Cruz y madre de Adeishally, Miranjelly y Andy James, ha estado gran parte de su existencia vinculada a este programa. Para ella fue esencial que alguien se preocupara por los suyos y por ella, por lo que está decidida a inspirar y a facilitar el desarrollo social, educativo y económico de los jóvenes. 

“Una vez alguien se interesó, creyó y vio posibilidades en mí. Eso es lo que tengo que llevar a los demás. Todos los días me levanto con energía porque sé que voy a encontrar a alguien que necesita de nosotros”, expresó al asegurar que, gracias a P.E.C.E.S, aquellos niños hoy resuelven los problemas en su comunidad.

Suscríbase a nuestro Boletín

Queremos decir lo que hace nuestra gente...

la que trabaja en las comunidades, las voces de la filantropía puertorriqueña, las organizaciones que apoyamos, las ganadoras del Premio Tina Hills y aquellas que aporten al desarrollo de nuestro país por vía del Tercer Sector.

Dirección

Postal
PO Box 362408
San Juan PR 00936-2408

Física
Edificio Fundación Ángel Ramos
Ofic. #302, 3er Piso
Ave. F.D. Roosevelt #383
San Juan, Puerto Rico 00918

Contáctenos

(787)763-3530

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Web Analytics