Misterios de la abstracción en SalaFAR

La obra plástica que la artista Sofía Arsuaga exhibe en SalaFAR testimonia su crecimiento espiritual.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé

Si vienes a ver, la relación de trabajo de la artista Sofía Arsuaga con el lienzo puede denominarse como una conversación. En un productivo fluir de conciencia, deambulan sus pensamientos y reflexiones, entre su mente y el canvas por medio del pincel. El resultado ya puedes apreciarlo en Alzada en vuelo, la nueva exposición que la Sala de Exposición de Arte Fundación Ángel Ramos, conocida como SalaFAR, presenta al público. La exhibición está compuesta por seis obras abstractas en gran formato que reflejan la compleja esencia del ser humano.

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Ruedas para la esperanza

Con la nueva unidad móvil "MAVI sobre ruedas" el Movimiento para el Alcance de Vida Independiente, espera llevar orientación y servicios a un sector más amplio de la población.

Por Ana Teresa Toro :: Oenegé


"La unidad es una ilusión porque hay que hacer estos servicios cada día
más accesibles", opinó Irma Monje González. /Suministrada
Foto por Javier del Valle

Pocas cosas pueden ofrecer mayor satisfacción y sentido de bienestar que la posibilidad de adquirir independencia en el diario vivir. Manejar nuestras finanzas, elegir nuestra ropa, preparar nuestros alimentos, asearnos, en fin, todas aquellas cosas de la cotidianidad -en las que rara vez nos detenemos a reflexionar- pueden representar un crecimiento exponencial para una persona con algún impedimento físico o mental, ya sea de nacimiento o como resultado de un accidente o condición de salud.

Lograr esa gratificante libertad en cada uno de sus participantes, es el motor del Movimiento para el Alcance de Vida Independiente (MAVI), institución que durante 28 años ha laborado ininterrumpidamente en la búsqueda de alternativas para que cada uno de sus participantes desarrolle destrezas para una vida independiente plena, según las especificidades que su estilo de vida y condiciones requiera.

El esfuerzo más reciente en esa dirección consiste en una nueva unidad móvil, "MAVI sobre ruedas", que fue develada el viernes, 2 de junio en la sede de la institución en Hato Rey. La unidad fue posible gracias al apoyo de cuatro auspiciadores: la Fundación Ángel Ramos (FAR), Medicare y Mucho Más (MMM), First Bank y Pfizer.

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Espacios que cobran vida

La iniciativa Mis espacios públicos, que trabajan en alianza la Fundación Ángel Ramos y el Sistema Educativo Ana G. Méndez, colabora con comunidades sanjuaneras en el proceso de retomar y remozar áreas comunes, además de procurarles una futura vida provechosa.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé

La frase “manos a la obra” solo significa una cosa: hagamos. En este caso parece ser la punta de lanza del proyecto Mis espacios públicos, que impulsa a que comunidades puedan cumplir sus deseos de remozar áreas comunes abandonadas para revitalizar su uso. Entre algunos beneficios que resultan de la transformación de estos espacios públicos están el fortalecimiento de los lazos comunitarios, el aumento en oportunidades de emprendimiento social y económico, así como una mayor seguridad y mejor salud, tanto física como mental.

Mis espacios públicos es gestado por la Fundación Ángel Ramos a raíz de una invitación que le hicieron de Agenda Ciudadana para colaborar con algunos de sus puntos de enfoque. La fundación decide trabajar con la educación ambiental y ahí comienza el proyecto. Me reclutan para trabajar la coordinación y reclutan, en alianza, al Sistema Universitario Ana G. Méndez desde la perspectiva de educación. Me atrajo la posibilidad de tratar el tema ambiental enfocado en el apoderamiento ciudadano de los espacios públicos”, explica la arquitecta Rebeca Vicens, coordinadora del proyecto.

Pedro Adorno es el artista residente de la Universidad Metropolitana y en este proyecto lideró el proceso de diseño y pintura del mural del centro comunal de Cupey Bajo en colaboración con estudiantes de la institución y líderes de la comunidad Cupey Bajo. Foto / Juan Carlos Álvarez Lara

Pedro Adorno es el artista residente de la Universidad Metropolitana y en este proyecto lideró el proceso de diseño y pintura del mural del centro comunal de Cupey Bajo en colaboración con estudiantes de la institución y líderes de la comunidad Cupey Bajo. Foto / Juan Carlos Álvarez Lara

La idea de que los espacios comunes son únicamente responsabilidad del Estado es derrotada con este proyecto que las comunidades reciben “súper bien”, según destaca Vicens, “porque ya ellos trabajaban proyectos de rescate público en sus comunidades. Nosotros apoyamos sus esfuerzos”, dice sobre la obra en Cupey Bajo y Las Curías.

El trabajo del mural fue tomado con entusiasmo tanto por alumnos como por residentes. Foto / Ana María Abruña

El trabajo del mural fue tomado con entusiasmo tanto por alumnos como por residentes. Foto / Ana María Abruña

El apoyo llega con un donativo de $10 mil por parte de FAR para la compra de materiales de construcción y un contingente de estudiantes universitarios que tienen la oportunidad de poner en práctica conocimientos en distintas áreas.

 La planificación estratégica de las obras fue trabajada siempre en conjunto, fomentando el intercambio de conocimientos y experiencia.Foto / Juan Manuel Pagán

La planificación estratégica de las obras fue trabajada siempre en conjunto, fomentando el intercambio de conocimientos y experiencia.Foto / Juan Carlos Alvarez Lara

Mis Espacios Públicos tiene dos componentes principales: educación y acción comunitaria. El objetivo es crear un banco de voluntarios de jóvenes universitarios que, desde sus disciplinas, apoye esfuerzos comunitarios y del Tercer Sector dirigidos a mejorar el entorno físico que todos compartimos. Para lograrlo, durante los pasados dos años se ha trabajado un proyecto piloto en colaboración con la Universidad Metropolitana (UMET) y la Universidad del Turabo, ambas parte del SUAGM”, explica Vicens.

Acción en en el Centro comunal de Caimito Bajo. Foto / Ana María Abruña

Acción en el Centro Comunal de Cupey Bajo. Foto / Ana María Abruña

Los estudiantes universitarios han asistido a las comunidades en las diferentes etapas del rescate de los espacios. Primero fue la identificación de necesidades y expectativas para estos, fase que transcurrió de agosto a diciembre 2015. El diseño de mejoras físicas se trabajó entre abril y mayo del 2016 y la construcción entre octubre del 2016 y mayo de 2017.

Vicens pone como ejemplo que el diseño esquemático de las mejoras físicas fue trabajado a través de un curso de diseño del Bachillerato de Arquitectura Paisajista que ofrece la Escuela Internacional de Diseño y Arquitectura de la Universidad del Turabo.

Además, como parte del apoyo ofrecido por la Fundación Ángel Ramos, se contrató a la organización sin fines de lucro La Maraña, la cual ofreció coaching a los estudiantes que asistieron a las comunidades en la identificación de necesidades y expectativas para los espacios rescatados. La asesoría se centró en aspectos relacionados al diseño participativo.

ACTIVADA LA COMUNIDAD

En Cupey Bajo, Vicens cuenta que la comunidad había retomado el centro comunal y Mis espacios públicos colaboró con su desarrollo. “También trabajaron el rescate de la cancha de baloncesto bajo techo y del parque de pelota; con el Municipio de San Juan habían gestionado la construcción de una pista para caminar. Tienen todas esas instalaciones comunitarias deportivas que querían remozar para hacer actividades comunitarias en todas ellas”, señala la coordinadora del proyecto.

En Las Curías el trabajo parecía no acabar. Foto / Ana María Abruña

En Las Curías el trabajo parecía no acabar. Foto / Ana María Abruña

De otra parte, en Las Curías se había completado la construcción de un paseo lineal en colaboración con el Municipio de San Juan. “Tienen un gimnasio comunitario, un centro comunal, una cancha de baloncesto bajo techo y diferentes programas que llevan a cabo en estas instalaciones. Quedó un espacio remanente al construir el paseo lineal así que querían hacer algo allí; un parque pasivo donde estudiantes y adultos pudieran estudiar y estar”, sostiene.

“Eso es lo que se desea, que este sea un modelo a emular. A mí me parece maravilloso cuando se da y el resultado es positivo para ambas partes”.

La arquitecta indica que Mis espacios públicos ordena los esfuerzos de la comunidad y los ayuda “a llevar a cabo esa idea que tenían”. “Además del aspecto de construcción, los estudiantes de Negocios de la UMET ayudan a diseñar un plan estratégico de administración y operación de espacios. Así ambas partes se nutren de los conocimientos compartidos y los estudiantes hacen trabajo en la vida real”.

Presenciar cómo esas dos fuerzas trabajan juntas –la comunidad y los estudiantes- es uno de los privilegios que concede el proyecto. “Eso es lo que se desea, que este sea un modelo a emular. A mí me parece maravilloso cuando se da y el resultado es positivo para ambas partes”.

 Las comunidades decidieron sacar provecho de sus espacios públicos. Foto / Ana María Abruña

Las comunidades decidieron sacar provecho de sus espacios públicos. Foto / Ana María Abruña

Si bien la UMET ya acabó su proceso de asesoría, continuará laborando con ambas comunidades -ya que son vecinas a su recinto ubicado en Cupey- asesorándolos en aspectos programáticos y administrativos “para que esos espacios se mantengan ocupados y en buen uso”.

Dado el éxito del proyecto piloto, la Fundación Ángel Ramos está en el proceso de identificar organizaciones sin fines de lucro con potencial de aportar a la causa para establecer alianzas con el SUAGM.

“Cuando eso pase, arrancarán nuevos proyectos”, promete la arquitecta Vicens.

Las manos no paran de obrar.

Un museo transforma el salón de clases

Nuevas maneras de acceder a la información fueron utilizadas en el proyecto El Museo como lugar para forjar la experiencia educativa transformativa en el estudiante y el maestro que llevó a cabo el Museo de la Universidad del Turabo en tres escuelas elementales de Caguas y Gurabo.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé

“¿Qué si valió la pena? Más que la pena valió la alegría, la satisfacción, el orgullo de ver a mis estudiantes llegar a tanto, el esfuerzo de cada uno. Estoy sumamente complacida y agradecida de la oportunidad de participar en esta propuesta”, compartió la maestra María Nieves, de la Segunda Unidad Mercedes Palma en Caguas, sobre la vivencia de sus estudiantes de quinto grado en el proyecto educativo El Museo como lugar para forjar la experiencia educativa transformativa en el estudiante y el maestro.

Estudiantes de la Escuela Segunda Unidad Mercedes
Palma en Caguas trabajan sus obras partiendo del
cuento “Corasí”, de Walter Murray Chiesa.

A lo largo del pasado semestre, la iniciativa -creada en conjunto por el Museo y Centro de Estudios Humanísticos Josefina Camacho de la Nuez de la Universidad del Turabo y la Fundación Ángel Ramos- impactó 84 estudiantes de escuelas elementales en zonas rurales: Segunda Unidad Mercedes Palma en Caguas, Maximina Méndez Calderón y Daniel Díaz Santana, ambas en Gurabo. Los alumnos visitaron el museo y luego trabajaron en sus escuelas actividades que reforzaron sus destrezas de lectura, escritura y que impulsaron su imaginación, partiendo de un texto literario puertorriqueño. La escritora y actriz Tere Marichal fungió como recurso guía para educadoras y estudiantes. Tras las visitas al museo y los trabajos en clase, los participantes presentaron sus proyectos finales en el Anfiteatro Argentina Hills de la institución educativa.

“La transformación es real. Estos niños pudieron demostrar que este tipo de propuesta les cambia la vida. Lo que Tere trabajó con ellos y sus maestros les ofreció otro tipo de experiencia; visitar el museo les trajo atención a la parte cultural, a la literatura universal y a nuestros escritores”, opinó María del Carmen Arroyo, coordinadora del programa educativo del museo.

“Como tienen algunos rezagos por la falta de exposición a ciertas experiencias, muchos de ellos tienen la autoestima lacerada, así que pararse en una tarima es bien importante. Ellos investigaron, ellos crearon, ellos fueron corregidos, ellos tuvieron herramientas de trabajo y ese día era el momento de mostrar lo que aprendieron en sus tres visitas al museo”, agregó Arroyo sobre la presentación final.

¿Qué pasó allí? A lo largo del semestre los estudiantes discutieron obras de la literatura local. La Escuela Maximina Méndez Calderón trabajó el cuento “En el fondo del caño hay un negrito”, de José Luis González; la Escuela Daniel Díaz Santana creó con el poema “Oubao Moin”, de Juan Antonio Corretjer mientras que en la Escuela Segunda Unidad Mercedes Palma el detonante creativo fue el cuento “Corasí”, de Walter Murray Chiesa. En tarima mostraron el resultado del trabajo en clase vinculado a los textos.

Con la técnica japonesa del Kamichibai, los estudiantes de la Mercedes Palma realizaron cuentos sobre personajes taínos ideados por ellos. Para documentarse, también visitaron la Sala Huecoide del museo, donde pudieron apreciar hallazgos arqueológicos.

“Para ellos fue fascinante. Primero porque pudieron convertirse en escritores de sus historias partiendo de la investigación que hicimos, luego compartieron sus ideas en un conversatorio con Tere Marichal en el salón. Descubrieron que tienen un talento escondido como escritores, ilustradores o productores de sus películas por la forma como se imaginaron las escenas de lo que escribieron”, relató la profesora Nieves.

“Nosotros le abrimos un nuevo horizonte con proyectos como este, le damos la oportunidad de aprender de los temas que trabajamos de una manera más real, pertinente y divertida”.

De otra parte, los representantes de la Escuela Daniel Díaz Santana mostraron sus talentos artísticos al realizar segmentos dramatizados del poema “Oubao Moin”, guíados por la profesora Ana Iris Figueroa. Además trabajaron máscaras en un homenaje a distintos temas tocados en el texto como la naturaleza o las manos de los trabajadores.


En el caso de la Escuela Maximina Méndez Calderón, sus estudiantes idearon nuevos mundos para “Melodía”, protagonista del cuento “En el fondo del caño hay un negrito”, trabajaron conceptos como la rima y conocieron la realidad de la vida en el Caño Martín Peña retratada por el autor. Los guió en el esfuerzo la profesora Marta Rodríguez.

CAMBIO EN SINTONÍA

La actriz, dramaturga y educadora Tere Marichal visitó las tres escuelas con el empeño de asegurarse de que la oportunidad era aprovechada al máximo.

“Para que ocurra verdaderamente una transformación tiene que haber unión entre la maestra, la escuela y el taller. Esa parte donde los maestros se envuelven tiene que ser bien fuerte, si no están a la par contigo y se da la asignación en la escuela, el impacto del proyecto es menor. Por suerte tuvimos maestros buenos que siguieron trabajando, creían que sus estudiantes merecían la oportunidad de aprovechar el taller y refinar destrezas. Soy exigente porque a nuestros estudiantes se les debe exigir un poco más, hay que darle una patada a la ley del mínimo esfuerzo y visitarlos fue demostrarle no sólo que había un compromiso más allá del proyecto, sino que este cobraba vida con los estudiantes dentro de la escuela, no únicamente cuando estaban en el museo”, puntualiza Marichal.

La artista asegura que los alumnos estaban “contentos y emocionados de poder hacer tanto en tan poco tiempo”. “Conocí niños maravillosos que pertenecen a comunidades marginadas que nunca habían estado en un museo o en un teatro y fue una maravilla ver cómo los aplaudían. Nunca habían hecho el trabajo creativo que lograron”, advirtió Marichal.

La profesora Nieves coincide al describir el perfil de sus estudiantes en la escuela ubicada “en la zona rural más lejos de Caguas con relación al pueblo”. “Esa distancia hace que nuestros estudiantes sean de cuna humilde, que tengan mucha privación. Nosotros le abrimos un nuevo horizonte con proyectos como este, le damos la oportunidad de aprender de los temas que trabajamos de una manera más real, pertinente y divertida”, dice la maestra Nieves.

“Tengo un estudiante que tiene que caminar media hora a pie, montaña arriba, después que deja la carretera en asfalto para llegar a su casa. Él fue uno de los más impactados, de los más que preguntaba, de los más que disfrutaba la visita al museo. Todos recibieron los materiales tan agradecidos”, dice Nieves sobre las mochilas equipadas con los útiles necesarios para trabajar cada propuesta.

Nieves sugiere que la propuesta se extienda por un año escolar entero para poder cumplir con ella y con el currículo académico de cada grado, así como reuniones entre los recursos y los profesores previas a su implantación, para evaluar la viabilidad de ciertas actividades.

“Tuve que dedicarle muchas horas de mi clase y enmendar mi plan de trabajo para cumplir con lo ambiciosa de la propuesta Kamishibai porque cada estudiante quería hacerlo y hacerlo bien. Eso, también, es aprender”, acaba Nieves.

 

Fotos / Suministradas





¿Cómo nos afecta el Título III de PROMESA?

El próximo 30 de mayo tendrá lugar el seguimiento al foro que analizó el impacto en el Tercer Sector de la reestructuración de la deuda gubernamental bajo PROMESA, organizado por el Movimiento Una Sola Voz y la Red de Fundaciones.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé

El Movimiento Una Sola Voz (MUSV) -que agrupa 140 organizaciones no gubernamentales en el país- y la Red de Fundaciones, realizarán una reunión de seguimiento tras la celebración, el pasado mayo, de un foro educativo sobre el impacto en el Tercer Sector del proceso de reestructuración bajo PROMESA. La nueva cita está pautada para el 30 de mayo, de 9:00 am a 12:00 p.m. en la sede de la Fundación Banco Popular en Hato Rey.


Licenciado Edgardo Barreto

Al igual que en la vez pasada, los recursos serán el licenciado Gerardo Carlo Artieri, ex juez federal especializado en procesos de bancarrota y el licenciado Edgardo Barreto, conocedor de ERISA, leyes laborales y PROMESA y se invitó al licenciado Elías Sánchez, representante gubernamental en la Junta de Control Fiscal. 

“La respuesta fue muy positiva”, dijo José Luis Díaz Cotto, presidente del MUSV, sobre la asistencia de casi 50 representantes del Tercer Sector al foro denominado “El impacto de la declaración de quiebra del gobierno de Puerto Rico bajo el Artículo III de PROMESA en las organizaciones sin fines de lucro”, celebrado a principios de mayo en la sede de Caimito de los Centros Sor Isolina Ferré.

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