Premio Tina Hills 2019: Finalista, Para la Naturaleza

¿Sabes qué áreas abarca esta organización sin fines de lucro? Descubre el universo ambiental y sus posibilidades.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé

Vemos sus campañas publicitarias que potencian la belleza y eficacia de nuestra naturaleza, que inspiran a cuidarla y pensamos que la ciencia saltó de las páginas de un libro y está cerquita. Para la Naturaleza es una organización sin fines de lucro que dedica sus esfuerzos a que la ciudadanía logre la sustentabilidad de Puerto Rico como una vía para lograr la calidad de vida deseable.  

Su presidente, Fernando Lloveras San Miguel, destaca que además de la labor de conservación, también dedican una gran parte de sus esfuerzos a aportar a la política pública del país que afecta el ambiente natural boricua.

“Siempre hemos trabajado en política pública”, reconoce Lloveras. “En el 2001 logramos pasar la Ley de Servidumbre de Conservación de Puerto Rico, que era un proyecto de incentivos contributivos para personas privadas e individuales que quieren hacer conservación”.

Pero en el 2010, expandieron horizontes y comenzaron “a mirar la isla completa”, según narra Lloveras. Contaban con reservas naturales como la Hacienda Buena Vista, la Hacienda La Esperanza y Las cabezas de San Juan, en las que pueden demostrar al público conceptos de conservación, pero no les bastaba. Decidieron entonces “tomar un rol de pensar en la isla completa y ayudar”.

“Así que hicimos todo este análisis, estuvimos 3 ó 4 años en diferentes fases y logramos hacer el Mapa 33”, resalta el presidente.

El llamado “Mapa 33” recoge todas las áreas que cuentan con una alta biodiversidad que resultan vitales para su funcionalidad ecológica. “Creamos un mapa que protege el 33% de la isla y, basado en ese mapa, cuando la Junta de Planificación empieza a trabajar en el Plan de Uso de Terrenos, usa mucha de esa información que nosotros trabajamos para hacer el mapa, eso les ayudó mucho en el proceso de decisión. Ese es el primer Plan de Uso de Terrenos que tiene Puerto Rico”, destaca el presidente sobre la importancia de la aportación.  

INTERÉS PARA REPARTIR

“Desde que pertenezco a Para la Naturaleza, mis sentidos como que se han agudizado”, acepta María Eugenia del Río, líder voluntaria de la organización, quien reside en Morovis.

“Yo veo ahora lo que antes yo no notaba y pienso que cada persona que pueda estar en contacto con la naturaleza y que tenga el conocimiento que uno puede derivar de los talleres que se dan en Para la Naturaleza, los protocolos, en las ferias que se dan anualmente y en cada localidad, la gente va a estar más preparada para enfrentar los cambios que ya tenemos y estamos experimentando”, señala del Río.

“En la medida en que tú sacas la ciencia de los libros y la llevas afuera, pues hay una transformación porque lo que quizás es la teoría, en la práctica es otra cosa, es mucho más interesante”.

No trabaja en nada vinculado ni a la ciencia ni a la naturaleza, lo que en principio la hizo dudar de sus capacidades para este tipo de voluntariado. Cuando le entregaron el equipo que debía manejar, volvió a temer. Luego se dio cuenta que lo único que se requería era interés. A ella le sobraba.

“En la medida en que tú sacas la ciencia de los libros y la llevas afuera, pues hay una transformación porque lo que quizás es la teoría, en la práctica es otra cosa, es mucho más interesante. Entonces, ahí tú te das cuenta que la naturaleza es tan perfecta, pero esa perfección de la naturaleza tú solo la puedes experimentar afuera”, señala la voluntaria que comparte una de las vistas más hermosas que ha podido descubrir en su labor: los amaneceres que se ven en Ojo del Buey, en el barrio Mameyal en Dorado.

“El objetivo principal que tiene Para la Naturaleza es que la gente conozca su ambiente, lo que le rodea, porque de la única manera en que tú puedes proteger las cosas y cuidarlas es si las conoces”, indica del Río.

Para la Naturaleza cuenta con un verdadero ejército de voluntarios que no solo le ayudan en las labores de conservación y difusión de información, sino que colabora también en investigaciones. La red está compuesta por distintos tipos de voluntarios como el eventual, el recurrente, el líder, el Ciudadano Científico y el Ciudadano Botánico.

La coordinadora de voluntarios y relaciones con la comunidad, Astrid Maldonado de Jesús, los atesora y destaca que cada puertorriqueño puede colaborar en distintos grados. La organización cuenta con líderes para las regiones metro y norte de la isla.

“Ningún ser humano puede vivir sin agua, ¿verdad? Sin embargo, mucha gente no sabe de dónde viene su agua. Nuestra primera razón de ser es conservar terreno y, a la misma vez, involucrar a las personas. Cuando las personas se ven integradas, cuando descubren que la ciencia tiene que ver con cada uno de nosotros, ahí las personas siguen buscando cómo se pueden involucrar”, garantiza Maldonado.

“Estás practicando un procedimiento científico y lo estás llevando al público general, aunque muchas veces pensamos que la naturaleza o aprender de ella es solamente para los niños. Y ver la interacción de jóvenes universitarios con personas mayores del voluntariado y no ver esa diferencia de edad, que la veo en otros espacios de que ‘ay, él es niño, él es adulto y él es viejito’, no, ahí todos son voluntarios y cada uno aporta desde donde está y eso es lo otro importante”, agrega Maldonado.

Una de las mejores maneras de describir la significativa gestión de los voluntarios está justamente en una cita en la página web de Para la Naturaleza. Dice Margaret Mead: “Nunca dudes de que un grupo de ciudadanos comprometidos y conscientes puede cambiar el mundo; de hecho, es lo único que siempre lo ha hecho”.

En Para la Naturaleza parecer ser un requisito.

 

Para la Naturaleza, unidad del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico

 

¿Qué aspiran lograr?

Proteger los recursos naturales e históricos de las islas de Puerto Rco para conservar su diversidad biológica, garantizar el buen funcionamiento de sus ecosistemas y asegurar la protección del 33% de los terrenos del país para el año 2033. Integrar a la sociedad en la coservación de los ecosistemas naturales al proveerles experiencias transformadoras que inspiren y motiven acciones concretas. 

 

Un logro significativo reciente

Recibir el Environmental Champion Award que otorga la Environmental Protection Agency, liderar el esfuerzo de evaluar condiciones de cerca de 5,000 estructuras históricos en Puerto Rico luego del huracán María e instalar sistemas de energía solar y agua potable en 30 centros comunitarios.

 

Año de incorporación: 2011

 

Voluntarios: 3,153

 

Personas servidas en el 2018: 1,100,000

 

Personas servidas en su trayectoria: 15,000

 

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