La Unidad Médica Móvil de la organización brinda servicios de salud a adultos mayores y comunidades por toda la isla. En marzo planifican llegar a Culebra.

Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé


Así luce la Unidad Médica Móvil de la Fondita de Jesús que brinda servicios alrededor
de la isla y muy pronto llegará a Culebra.

Tan pronto La Fondita de Jesús confirmó que sus participantes confrontarían problemas para llegar a su sede en la calle Monserrate en Santurce y que varió el perfil de las personas a las que sirven, adoptaron nuevos estilos de trabajo. Combatir el sinhogarismo y realizar el trabajo social que requiere lograrlo ya no es su única meta, porque incluyeron la labor con adultos mayores, especialmente su falta de acceso a servicios de salud.

“Dentro de la necesidad que vivíamos se nos hizo fácil identificarlo: la necesidad está en la calle”, recuerda Josué Maysonet Colón, actual director ejecutivo de la organización, acerca del cambio de perspectiva registrado durante los días posteriores al huracán María en el 2017.

“Ese switch de adaptabilidad nos permitió ver que hacía falta movernos a proveer servicios a personas que necesitan, no cuentan con apoyo familiar, están en completa vulnerabilidad y requieren acompañamiento o de lo contrario van a morir. También son familias en las que un adulto mayor está cuidando a otro y a la vez cuidando al nieto, las dinámicas familiares son diversas”, agrega Maysonet.


La unidad forma parte de la iniciativa “La Fondita de Jesús en la
comunidad” que ya cuenta con más de 50 acuerdos de colaboración con
entidades gubernamentales, religiosas y del tercer sector.

Como parte de la iniciativa “La Fondita de Jesús en la Comunidad”, habilitaron una Unidad Médica Móvil, vehículo con el que llevan ayuda a comunidades alrededor de la isla, incluyendo a Vieques y a Culebra, desde finales del 2022. Ya cuentan con más de 50 acuerdos de colaboración con organizaciones, municipios, agencias gubernamentales y entidades religiosas.

“Nuestros profesionales han tenido la capacidad de adaptarse”, dice el director sobre sus 50 empleados y 80 voluntarios fijos.

“A veces uno está frustrado con la burocracia que no agiliza el proceso y no está consciente de la realidad de que hoy día cualquier persona se puede quedar sin hogar y de que no hay vivienda. Imagine una organización que trabaja el sinhogarismo con 10 vales de vivienda y no hay viviendas. Pero ser portavoces de quienes más lo necesitan, es y seguirá siendo un privilegio y un honor”.

Josué Maysonet Colón

“La unidad móvil para nosotros fue una de las bendiciones más grandes porque luego de que ocurren todos los eventos -y cada año ocurre algo nuevo-, cuando comenzamos a salir a la calle de nuevo tenemos que cambiar la forma de brindar los servicios. La gente no va a llegar como antes por diferentes razones: falta de transportación, de acceso o desconocimiento de lo que hacemos. Haciendo un análisis de los proyectos y las comunidades que atendíamos, encontramos mucha falta de servicios de salud preventivos, personas que no contaban con plan médico y a veces tenían que decidir entre pagar gastos médicos, la renta o la compra. Decidimos llevar los servicios de salud a las casas de las personas, llegar a sus comunidades porque, de lo contrario, no mejoramos la salud de los adultos mayores del país”.

Gracias a una subvención privada, lograron adquirir y preparar el vehículo con una inversión de $140,000. La clínica ambulante cuenta con espacio para consulta y con placas solares para asegurar su energía.

LO QUE HAN ENCONTRADO


La clínica ambulante cuenta con un espacio para consulta y con placas
solares que aseguran su energía.

Cuando el equipo de coordinación de la organización llega a las comunidades se topa conque la mayoría de los residentes llevan entre uno y tres años sin visitar a un médico primario. De ahí parte el diseño del plan de visitas a la comunidad para trabajar con ellas cada seis meses. Comenzaron con comunidades en San Juan y Carolina y se han extendido por toda la isla, el próximo 15 de marzo visitarán la isla-municipio de Culebra. Además, se unen a los ofrecimientos de las ferias de salud.

Los servicios de la clínica ambulante cuentan con un doctor, una enfermera, una promotora de salud y un trabajador social. Es usual que colaboren el doctor Josué Segarra, la enfermera Xiomara Garced, la coordinadora de Salud Integral de Fondita, Nicole Paredes; y la directora de servicios, Joanly Rodríguez.

“Si como parte del chequeo identificamos que la persona requiere la atención de un especialista, le hacemos el referido, le gestionamos el plan médico, las ayudas y la enlazamos con profesionales. Si es una persona encamada, llamamos la atención para que la visiten. Tenemos acuerdos de colaboración con distintos Centros de Diagnóstico y Tratamiento, Centros 330 y con organizaciones privadas; no es te doy el servicio y desaparezco, hay un seguimiento”, explica el director de Fondita de Jesús.

El trabajo comunitario que realizan requiere que en algunas comunidades coordinen con líderes comunitarios o grupos que viven al margen de la ley y controlan el acceso a la zona. “La confianza nace porque se les habla de la organización, de lo que hacemos, vamos con la unidad rotulada y la vestimenta, presentamos a los empleados, eso crea seguridad y se llegan a acuerdos. Incluso, somos intermediarios para que entren a trabajar otras organizaciones”, describe Maysonet.

FAMILIAS CON NIÑOS


Actualmente, la Fondita de Jesús impacta unas 182 comunidades
vulnerables en el país.

Los nuevos servicios de la organización no cancelan la labor para apoyar el desarrollo de personas sin hogar para que dispongan de un techo seguro.

“Siempre hemos tenido una clínica de salud para personas sin hogar o en riesgo y luego de María se extendió a la comunidad en general que no cuente con recursos, pero la unidad móvil nos permite llegar a otros espacios. Tenemos un Programa de Desarrollo Comunitario y trabajamos la salud desde el ámbito integral, contamos con enfermeros, médicos, sicólogos, consejeros en salud y lactancia, promotores en salud y muchos estudiantes porque somos centro de práctica en esa área”, detalla.

Establecieron en su sede una biblioteca virtual y física, llamada “Conectados”, con 16 espacios de computadoras y salón de conferencias. Su uso es libre de costo para la comunidad.

“Trabajamos para acabar la brecha digital con los adultos mayores, les enseñamos hasta a crear un correo electrónico y su página de Facebook, cuando se encuentran con un primo o un hermano es lo mejor del mundo. Los niños de las escuelas aledañas y los universitarios también llegan a utilizar la biblioteca”.

En este 2024, la organización determinó expandir la población que sirven para también alcanzar familias con niños.


Los servicios de la clínica ambulante cuentan con un doctor,
una enfermera, una promotora de salud y un trabajador social.

“Nos sentimos muy felices en el sentido de que anualmente se proveen sobre 150 mil servicios, se atienden miles de personas que, si no es por nosotros, ¿cuál sería su desenlace? Tenemos la oportunidad de crear política pública para beneficiarlos a todos. A veces uno está frustrado con la burocracia que no agiliza el proceso y no está consciente de la realidad de que hoy día cualquier persona se puede quedar sin hogar y de que no hay vivienda. Imagine una organización que trabaja el sinhogarismo con 10 vales de vivienda y no hay viviendas. Pero ser portavoces de quienes más lo necesitan, es y seguirá siendo un privilegio y un honor”, culmina Maysonet la entrevista.

Conoce más de la labor que realizan en su página de Facebook @La Fondita de Jesús.

Fotos / Suministradas / La Fondita de Jesús

 

 

IMPACTO DE LA FONDITA DE JESÚS EN LA COMUNIDAD / 2023


182

comunidades vulnerables impactadas, incluyendo égidas y residenciales públicos


52

colectivos comunitarios, organizaciones y agencias


35

municipios


Fuente: La Fondita de Jesús

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