El profesor Alfredo Carrasquillo, director del Instituto de Liderazgo, Empresarismo y Ciudadanía de la Universidad del Sagrado Corazón (USC), se desempeñó como moderador del foro celebrado en el Teatro Emilio S. Belaval, de dicha institución santurcina el pasado martes 29 de septiembre.

El evento se inserta en la celebración de los 135 años de fundación de la USC, por lo que su presidente, Gilberto J. Marxuach Torrós, repasó el rol de dicha universidad en el desarrollo isleño.

"¿Cómo respondemos a estos tiempos", cuestionó Marxuach en su mensaje de bienvenida, "al reflexionar en busca de esta respuesta encuentro que es volviendo a nuestra misión y nuestra misión es dar a Puerto Rico líderes".

Luego se escuchó la esperada ponencia de la noche ante una sala abarrotada de estudiantes y público general. Méndez del Río, quien ganó notoriedad por su gestión como presidente del Grupo Fundación Microfinanzas BBVA y su gestión en favor de millones de latinoamericanos de bajos ingresos, que le hizo merecedor del "Reconocimiento a la Inclusión Financiera", compartió su presentación enfocada en el momento presente y los contextos específicos en los que se necesitan líderes.

Dos de cada tres personas en el mundo son pobres y los líderes son responsables directos del curso que toma la historia viva de cada país y condiciona su realidad. Sobre estos dos datos fundamentales comenzó a desarrollarse la disertación del invitado español.

"Los modos como se ejerce el liderazgo en los diferentes escenarios son determinantes para inducir el rumbo en el devenir de la realidad", puntualizó el orador.

Al evaluar el malestar general por el estado de países o empresas, por ejemplo, resalta que la percepción general lo atribuye al fracaso de la gestión de sus líderes. Menciona, entre errores comunes de los líderes que han sido derrotados por sus deberes, el que actúen en su interés personal o la incomprensión de las verdaderas necesidades de la sociedad.

"El rol moral del líder no es tangencial, es central", dijo y agregó que "los modelos de liderazgo actuales son fundamentalmente descriptivos". Ello implica que somos capaces de describirlos con adjetivos como "carismáticos" o "visionarios" pero no entendemos bien su rol. "Debemos pasar de la descripción al conocimiento, a entender las cosas", dijo.

Tras señalar que se aprecia la capacidad de una empresa de adaptarse a su entorno, resaltó que los modelos de liderazgo actual "no cuestionan la realidad sino que la potencian", por lo que urgen nuevos paradigmas económicos y sociales para comprender nuestro mundo.

Es un requisito para un líder entender que posee "la responsabilidad de que el mundo sea mejor". "Y esa responsabilidad es ineludible porque sino (el mundo) va a peor", alertó.

El liderazgo, indicó el orador, nace cuando un tercero hace algo por ti. Descansa en bases sociales diversas que van desde el poder coercitivo y de recompensa hasta el informacional.

"El liderazgo es un proceso que permite a un grupo ponerse metas y el líder tiene el rol de facilitarlo", expuso, ofreciendo así su definición de líder.

La receta para formar un gran líder, a su juicio, tiene como ingrediente principal "el auto liderazgo, el descubrir tus puntos fuertes y débiles".  "Tenemos la obligación moral de dirigir nuestras vidas", puntualizó tras citar a Thomas J. Watson.

Enumeró que esos líderes efectivos e ideales armonizan su vida con sus valores, dominan el arte de delegar la función pero no la responsabilidad, exigen desde el respeto, trabajan aceptando a otros como son, refuerzan sus puntos fuertes, buscan ayuda, escuchan con atención y evitan habladurías.

"El auto liderazgo no sólo produce grandes líderes sino que, además, produce equipos exitosos. Detrás de un equipo exitoso hay un gran líder que escoge a las personas idóneas y les pone mega retos, compiten por algo grande no sólo para el líder sino para ellos también, hacen de sus miembros personas de éxito y practican la mejoría continua", manifestó Méndez del Río.

Para bien o para mal, está convencido de que "una organización es el espejo de sus líderes". Y el desastre siempre va de la mano con la ausencia de confianza, el miedo a la controversia, la falta de compromiso y de enfoque en los resultados y, para empeorar las cosas, con la evasión de responsabilidades.

La propuesta alternativa del invitado es el liderazgo humanista, que bien integra en justas dosis revolución, serenidad y conocimiento interno.

Tras mostrar imágenes de Jesucristo, de Martín Luther King y Gandhi, éste resaltó que "el liderato realmente humanista se fundamenta en la grandeza".

CÓMO LO HACEMOS

Carrasquillo abrió el conversatorio inquiriendo entre los participantes cómo ser líderes capaces de transformar los tiempos actuales para, luego, invitarles a que abundaran sobre cómo educar futuros líderes conscientes de su capacidad de cambio.

Ferré Rangel tomó como ejemplo una petición del Papa Francisco en su reciente viaje a Estados Unidos. "Oren por mí", contó que pidió Francisco, "colocándose ante el mundo en una posición de gran vulnerabilidad como líder". "Un líder humilde tiene la capacidad de escuchar", mencionó el Director de GFR Media quien luego comentó sobre la práctica del liderato horizontal para lograr un cambio de paradigmas.

Por su parte Laura López, de la Fundación Ángel Ramos, señaló que "el auto liderazgo nos plantea un reto grandísimo".

"En la Fundación se impulsa el liderazgo colaborativo. En el marco de los retos que enfrentamos como país, no podemos pensar que solos, vamos a ser efectivos", señaló la directora ejecutiva de la Fundación Ángel Ramos .

Al pensar en los equipos que se lideran, Jaunarena, de Foundation for Puerto Rico, advirtió que "uno no llega con la idea, la plantea y esa es". "Hay que ver quiénes están ya, uno no llega a un espacio vacío, siempre hay un capital humano y de ideas del cual aprender. Es bien importante el diálogo para entender qué nos mueve y para reconocernos como equipos".

"Nosotros salimos a ser", dijo por su parte Méndez de Nuestra Escuela, "nuestros estudiantes son agentes transformadores pero primero hay que trabajar con ellos para ganar la libertad de entender que son personas dignas, que valen". Esto, aludiendo al estigma que en su opinión les impone el sello de desertores escolares.

"Ellos no tienen nada que perder, son los de abajo, y viven el liderazgo que nace del ser mejores", expuso el fundador del programa de educación alternativa.

En el caso de Pérez, éste sostuvo que aliarse con iniciativas que potencien la educación se torna en una situación provechosa personal y profesionalmente. "Gano yo porque tengo mejores empleados para mi compañía y ofrecemos mejores servicios y gana el país con mejores ciudadanos", mencionó el Gerente general de Rock Solid Technologies.

El público tuvo la oportunidad de hacer preguntas o comentarios. Rompió el hielo el joven Samuel Pérez quien invitó a Ferré Rangel a elevar el ánimo y la comprensión de país de sus lectores con historias que no sólo resalten la carencia.

Ferré Rangel aceptó la recomendación y explicó que, al igual que otras profesiones, los periodistas intentan entender su nuevo paradigma en la realidad social y económica que vivimos y que su plan es presentar historias enfocadas en la visión del génesis -de la construcción y la solución a los hechos reportados- y no desde la visión apocalíptica.

Si algo quedó claro tras la presentación es que ante el fracaso de viejos modelos, las posibilidades de reinvención son infinitas.


Fotos por Juan Carlos Álvarez Lara

 

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