La labor consistente de un grupo de voluntarios en diversas organizaciones sin fines de lucro que integran el proyecto Ciudadanía Activa PR de la Fundación Ángel Ramos, fue exaltada en el Centro para Puerto Rico. Por Tatiana Pérez Rivera ¡Qué regalo! Los integrantes de Melodías de Esperanza, agrupación del Centro Esperanza en Loíza dirigida por el profesor César Díaz, presentaron un popurrí de temas navideños. Foto / Javier del Valle El que más o el que menos ha servido por largas horas, ha sido puntual, ha dado más de lo que de ellos se espera y ha contagiado a otros en el proceso. Son voluntarios con un impecable resumé de servicio, el cual fue exaltado como parte del proyecto Ciudadanía Activa PR, de la Fundación Ángel Ramos (FAR), que celebró el Día Internacional del Voluntariado el pasado 5 de diciembre en el Centro para Puerto Rico, Fundación Sila M. Calderón, situado en Río Piedras.
Jóvenes de primer año de la Universidad del Turabo acudieron a dos escuelas elementales en Cantera y Las Casas a interactuar con estudiantes como parte del programa Ciudadanía Activa PR. Por Tatiana Pérez Rivera Este grupo de universitarios tuvo a su cargo la presentación de la obra teatral en la escuela Fray Bartolomé de Las Casas. Foto / Javier del Valle Son las diez de la mañana. Entre las estrechas calles que, como arterias, conforman la comunidad Cantera en Río Piedras, hay una escuela cuya rutina escolar está por completo alterada. Los alumnos de la Escuela Montessori Sofía Rexach recibieron la visita de universitarios del Seminario de Inducción de primer año (FYJIS), de la Universidad Metropolitana (UMET), quienes interactuarán con ellos en estaciones de Recreación y Deportes, Teatro y Manualidades.
Sin agua no hay vida. Lo comprobamos tras el paso de los ciclones Irma y María, y organizaciones como el Acueducto Rural Pedro Calixto se encargaron de recordárnoslo. Conoce una de las siete entidades ganadoras del Premio Tina Hills, edición especial 2018. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Tres días después del paso del huracán María, las 200 familias que reciben agua del Acueducto Rural Pedro Calixto en Caguas ya disponían del líquido vital. Seis días más tarde, se convirtieron en un oasis que aprovecharon 1,500 personas. Sabio uso de los recursos naturales y de la energía solar, así como prevención de daños, han distinguido la labor de esta organización sin fines de lucro que fue una de las siete resaltadas con el Premio Tina Hills, edición especial 2018, por lo que recibieron un donativo de $50 mil. “Estábamos preparados para enfrentar lo que se nos avecinaba; nos preparamos antes, durante y después para poder servir”, afirma José Oyola Ríos, director del acueducto ubicado en el Barrio Borinquen, sector Pradera, en Caguas.
Las voces del Tercer Sector y una presentación artística que resaltó el crecimiento que vivimos tras el paso de los huracanes Irma y María, fueron el plato fuerte de la edición especial del galardón que esta vez premió a siete organizaciones. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Tus manos pequeñas y adorables, transparentes como un árbol en la luz de la mañana. Relucen en el campo como un fruto, se mueven tan ligeras como ramas y de ellas crece el sueño del futuro, el sueño del futuro de la patria, que está en tus manos. “Las manos del campo”, Antonio Cabán Vale El cantautor Antonio Cabán Vale habrá escrito hace varias décadas la canción “Las manos del campo”, utilizada como cierre del Premio Tina Hills, edición especial 2018, pero la realidad en sus versos retrataron a la perfección el espíritu de la ceremonia realizada el pasado jueves, 15 de noviembre, en el Teatro Raúl Juliá del Museo de Arte de Puerto Rico, en Santurce.
Casa Pueblo, con su acertada propuesta de energía solar tras el paso del huracán María, es una de las siete organizaciones distinguidas con el Premio Tina Hills, edición especial 2018. Aquí, algunas lecciones ganadas en el proceso. Por Tatiana Pérez Rivera :: Onegé La aspiración de iluminar Adjuntas con sol no se quedó en el terreno de la especulación o de la teoría para la organización Casa Pueblo, que superó con creces su meta luego del paso del ciclón María. Sus propuestas la convirtieron en una de las siete ganadoras del Premio Tina Hills, edición especial 2018, recibiendo de este modo un donativo de $50 mil. “Con el paso de María cambiaron todas las reglas, colapsan los accesos geográficos para llegar a Adjuntas, las comunicaciones están inservibles y hay un llamado de urgencia para apoyar a una comunidad”, relata Arturo Massol, quien junto a su padre Alexis y su madre Tinti comparte la dirección de la organización.