El Museo de Las Américas presenta la obra del pintor, dibujante y profesor con una abarcadora exposición retrospectiva. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Esta es la primera muestra retrospectiva del artista quien se enamoró del arte en la Universidad de Puerto Rico, de donde se graduó en el 1967. Le parecen nietos. Los dibujos, las acuarelas y pinturas que conforman su exhibición, “La abstracción del paisaje: retrospectiva”, en el Museo de Las Américas, se le presentan al artista Carmelo Fontánez Cortijo como si fueran sus descendientes que se reencuentran en un gran junte familiar. El encuentro es significativo ya que se trata de su primera retrospectiva y va en grande: reúne 140 piezas trabajadas a lo largo de 60 años. La muestra se exhibe actualmente en la sala 3 del espacio situado en el Cuartel de Ballajá, en el Viejo San Juan. La exposición reúne una selección de 140 piezas realizadas a lo largo de seis décadas de labor. “Me siento muy feliz, muy contento, es como ver a todos tus nietos juntos y distingues ‘mira qué grande estás, te vi chiquitito’. Es verlos en conjunto, dialogando entre ellos, las pinturas, los dibujos, las cajitas, los bocetos que haces sin pretensión, porque tienes la plumilla en la mano y estás mirando algo y no quieres que se te olvide o es la expresión de la persona que significa algo para ti y tratas de captarla. Son diferentes momentos y al ver a todos estos muchachos juntos me siento bien feliz. También el aprecio de la gente que se ha acercado o ha colaborado para que esto suceda ha sido bien especial”, señala Fontánez en su pausado estilo de hablar. La exposición cuenta con textos monográficos de la historiadora del arte, la profesora Teresa Tió; el artista Rafael Trelles; y el crítico de arte, José David Miranda. Un programa de actividades ha sido diseñado para acompañarla y la publicación de un libro está en agenda. En la sala se exhibe un vídeo dirigido por Juan Carlos García. El pintor, dibujante y profesor que ha exhibido de forma individual y colectiva en innumerables ocasiones, asegura que las experiencias de vida dictan los tonos y las formas en sus piezas. "Tenemos mucho colorido interno, emocional e intelectual". Carmelo Fontánez Artista “Yo trabajo las pinturas sin bocetos, no hago estudios preliminares, voy directamente al color. Yo dejo que lo que surja me sorprenda y que no esté planificado, lo que pasó es el instante. Estudio mucho la naturaleza porque soy del campo, de padres agricultores, de buscar agua en el río, de buscar leña, de pescar, aprendí a bregar con la tierra, siempre he tenido una relación muy íntima con el paisaje. Y cuando uno nace en el campo, el paisaje no es algo que tú miras allá, estás dentro, es una vivencia, te quieres tirar en el charco, trepar en el árbol como tus amiguitos. Ese árbol, esa sombra, cuando ves la hoja de malanga y por la mañana tiene una gotita de agua que mueves, el paisaje se ha incrustado en ti porque lo caminas y lo vives”, puntualiza. “Entonces, cuando tú pintas, todo eso está ahí acumulado y brota”, resume. Fontánez opina que el color es el denominador común en el país y armoniza con el paisaje, con la forma en que nos vestimos y nos arreglamos. A juicio del artista el colorido paisaje puertorriqueño es una de sus mayores fuentes de inspiración, sobre todo por su intensa presencia en todo lo cotidiano. “Tenemos mucho colorido interno, emocional e intelectual. Cuando estudiamos arte tomamos clases de teoría del color, pero como nosotros vivimos con el color es aburrida, pero yo tuve un gran maestro en la Universidad, don Félix Bonilla Norat, que era todo lo contrario”, dice sobre su querido profesor de quien nunca olvida que entró al salón por la ventana el primer día de clases. Fontánez culminó un bachillerato en Bellas Artes en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras en el 1967. “Allí descubrí el arte, me matriculé en todas las clases de arte y me enamoré del arte”, recuerda el artista que luego completó una maestría en la Universidad de Nueva York y trabajó como maestro de arte en grados elementales, superiores y universitarios en Puerto Rico. “Lo mismo que pasa en tu interior con el paisaje sucede cuando haces un gesto, una forma, tiene que ver con cuando vemos el mar, la espuma, los reflejos en el lago, todas esas cosas las tenemos dentro. El movimiento, el color, el olor, esas experiencias las acumulamos y aparecen cuando trabajas”, dice sobre su equipaje creativo. ANTE EL LIENZO Actualmente, Fontánez trabaja desde su taller en Caimito y participa de la agenda de recorridos guiados del Museo de las Américas. Al pintar sus características formas orgánicas, el pincel de Fontánez filtra en el lienzo sus experiencias: las buenas y las malas. “Uno pasa por diferentes etapas en la vida, alegría porque tu equipo ganó o duelo por la pérdida de un ser querido. A veces lo pasas, pero no desaparece, se queda en tu espíritu, surge de nuevo y vuelve el repaso de lo que sentiste. En esta sala hay diferentes estados anímicos. Cuando entras ves los dibujos llenos de textura, los escogió José David (Miranda) y no impuse criterio. La parte de la pintura fue con Tere Tió, amablemente fue a mi casa, seleccionó las obras y Laura Galván, que me representa, también tiró su mirada. El vídeo que se muestra en la sala establece una relación entre mi paisaje y mi casa con la pintura. Todos ejercen su criterio de lo que ven en mi obra”, señala sobre el aspecto curatorial. El Museo de Las Américas está ubicado en el Cuartel de Ballajá en el Viejo San Juan. Fontánez trabaja en su taller en Caimito “con paciencia, con amor y sin prisa”, concentrado en su comunicación con el lienzo. ¿Pinta todos los días? “No, porque de qué me alimento. Necesito salir, viajar, ver otros artistas, respirar, si sigo pintando todos los días es como el abuelo que solo ve a su nieto y le parece el más inteligente. Tengo qué nutrirme. Hay momentos de silencio como en la música y en mi caso tienen que ver con mirar el paisaje, escuchar música, no te digo con bailar porque no sé”, revela entre risas. El artista tiene dos hijos Sariel del Carmen y Lariel, y una nieta, “muy talentosa y le encanta el arte, la gran Lía”. “Ellos aprecian mucho mi trabajo, el esfuerzo y lo comprenden”, declara agradecido. A lo largo de su carrera pasó por un periodo azul y ha explorado los rojos, los anaranjados y los amarillos “que son difíciles” por el inmediato cambio al contacto con otros tonos. “Si fuera a pintar un cuadro ahora no sabría qué color seleccionaría”, confiesa, “se trata de no tener un esquema fijo de lo que quiero si no de dejarme guiar por la intuición, que muchas veces la descartamos. La intuición se desarrolla en la medida en que se lo permites y yo trato de que fluya, pero eso requiere confianza”. “Y luego de ver esta sala llena de obras me dan deseos de salir corriendo a pintar. El deseo de trabajar no se me ha quitado. Yo sigo por ahí, hasta que sea”, asegura el artista de 80 años. Antes de despedirse, Fontánez comparte la dicha de recibir la atención de tantos colegas en ocasión de esta muestra y de empleados en el Museo de Las Américas. “Tengo que darle crédito al Museo. Dios mío, necesitan más apoyo porque hacen una labor extraordinaria, pero para sostenerse económicamente es difícil. Me invitaron y me sentí motivado, dije ‘lo que haya que hacer lo hacemos’. Lo que ves en esta sala ha sido la confabulación de muchas personas, ha sido un trabajo tremendo del equipo”, cierra la charla antes de atender al público que lo identifica como el creador de las obras en sala y quiere felicitarlo. Fotos / Javier del Valle Programa Miércoles, 18 de marzo / 6:00 p.m. Presentación del documental: “Nunca me fui, Carmelo Fontánez, un artista caribeño”, dirigido por Juan Carlos García Padilla. Conversatorio con los artistas Carmelo Fontánez y Lope Max, moderado por Nick Quijano Miércoles, 8 de abril / 6:00 p.m. Recorrido guiado con los artistas Carmelo Fontánez y Rafael Trelles Miércoles, 20 de mayo / 6:00 p.m. Recorrido guiado con la curadora Teresa Tió y el artista Carmelo Fontánez Domingo, 28 de junio / 6:00 p.m. CASA ABIERTA Recorrido guiado con el artista Carmelo Fontánez
FAR celebrará una orientación virtual donde se presentarán guías y recomendaciones clave para completar el formulario de nominación al Premio Tina Hills. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé El año pasado la organización de arte y cultura Agua, Sol y Sereno resultó ganadora y las organizaciones finalistas fueron: Casa Protegida Julia de Burgos, Oficina para la Promoción y el Desarrollo Humano (O.P.D.H) y Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud. Retorna la emoción del máximo galardón filantrópico en Puerto Rico. El Premio Tina Hills -que otorga la Fundación Ángel Ramos (FAR)- premiará este 2026 a organizaciones sin fines de lucro con un quehacer ingenioso y formidable en nuestro país; la ganadora recibirá una dotación de $200 mil y las tres finalistas, $20 mil cada una. La convocatoria para participar en esta edición del premio abre el próximo 2 de marzo y se extenderá hasta el 31 de ese mes. Este año FAR ofrecerá una sesión virtual de orientación libre de costo, dirigida a las organizaciones interesadas en participar. En la charla conocerás aspectos generales del premio, cuáles son las características que posee un formulario de nominación efectivo y cómo puedes crear el vídeo requerido en el formulario de nominación. Anota en tu agenda que la orientación virtual será el próximo jueves, 5 de marzo, a las 10:00 a.m. y es libre de costo. Regístrate aquí para que puedas acceder al webinar: https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_aWh3FeJSQLicBWkyvsGxoQ#/registration El primer Premio Tina Hills se entregó en el 1997 a la Fondita de Jesús y el año pasado y lo ganó la compañía artística Agua, Sol y Sereno. Pedro Adorno, fundador de la organización cultural, señaló al recibirlo que utilizarían los fondos “para el desarrollo de nuestra sede, para poder profundizar en el servicio que damos a las poblaciones vulnerables”. “Por mucho tiempo sólo íbamos a las comunidades y ahora también los recibimos en la Casa Teatro de Agua, Sol y Sereno en Santurce, para que vivan una experiencia creativa. Recibimos escuelas, comunidades, grupos de interés, de organizaciones de mujeres, sobrevivientes de violencia, personas con diversidad funcional. Así que queremos ampliar y mejorar la Casa Teatro y adquirir la propiedad donde estamos. El Premio agilizará esos planes”, explicó desde el escenario. Un año antes, en el 2024, la Sociedad Pro-Hospital del Niño ganó el premio. Su directora ejecutiva, Beira Jaramillo, destacó los 100 años de servicio continuo a la comunidad pediátrica en Puerto Rico de la institución. “El Premio Tina Hills es un tributo, no sólo a nuestra trayectoria, sino al compromiso incansable de muchas generaciones de profesionales, voluntarios y colaboradores que han hecho que nuestra misión sea una realidad”, dijo Jaramillo. De otra parte, el presidente de la Junta Directiva, Ralphy Pagán, aprovechó para opinar que “el gobierno tiene que entender que nosotros somos el motor de los niños, de adultos, del arte, y debe darnos más apoyo a las organizaciones sin fines de lucro porque somos el motor que mueve a Puerto Rico”. “Los retos que tenemos como organizaciones sin fines de lucro son difíciles, la hemos pasado mal y yo exhorto a que los próximos gobiernos vean a las organizaciones sin fines de lucro para ayudar y que la legislatura tenga un enfoque de ayudar a las verdaderas organizaciones sin fines de lucro que trabajan por Puerto Rico. A nombre de todos los niños que han pasado por el Hospital del Niño, que viven, que participan en el centro de aprendizaje, los que atendemos en terapias, sobre tres mil niños mensuales en la isla, agradecidos por este gran logro para que el hospital siga creciendo y ayudemos a más niños con necesidades especiales en Puerto Rico”, subrayó Pagán sobre el respaldo que la dotación le ofrece a su gestión. “Ay Dios mío, qué emoción. Es un gran día”, fueron las primeras palabras de Migdalia González Lugo, fundadora y directora ejecutiva del Centro de Ayuda y Terapia al Niño con Impedimento (AYANI), al enterarse en la ceremonia de premiación que su organización se impuso en el certamen justo el día de su aniversario número 33. “A los que nos han ayudado y nos han dado la mano por muchos años, gracias”, agregó González. ¿Aspiras a ser la próxima organización que suba al podio de ganadores por una labor sobresaliente en el tercer sector? ¿Quieres recibir la inyección económica que asegurará los servicios y permitirá nuevas iniciativas? El Premio Tina Hills espera tu formulario de nominación. GRUPO SELECTO Organizaciones ganadoras del Premio Tina Hills: Agua, Sol y Sereno - 2025 Sociedad Pro Hospital del Niño - 2024 Centro de Ayuda y Terapia al Niño con Impedimento (AYANI) - 2023 Centro María Mazzarello ALESPI - 2022 Taller Salud - 2021 Hogar Ruth – 2019 Edición especial 2018: Acueducto Rural Pedro Calixto Casa Pueblo de Adjuntas CREARTE Hogar del Buen Pastor Museo de Arte Contemporáneo P.E.C.E.S. Taller Salud Instituto Nueva Escuela - 2017 SER de Puerto Rico - 2016 Nuestra Escuela - 2015 Boys & Girls Clubs de Puerto Rico - 2014 Asociación Pro Juventud y Comunidad Barrio Palmas - 2013 Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo - 2012 Iniciativa Comunitaria - 2011 Politécnico Amigó - 2010 Colegio de Educación Especial y Rehabilitación Integral (CODERI) – 2009 Hogares Teresa Toda - 2008 Crearte - 2007 Fundación de Desarrollo Comunal (FUNDESCO) - 2006 Colegio San Gabriel - 2005 Casa de Niños Manuel Fernández Juncos - 2004 Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio (PECES) - 2003 Fundación Puertorriqueña Sindrome Down - 2002 The Jane Stern Dorado Community Library - 2001 Centro ESPIBI - 2000 Coro de Niños de San Juan - 1999 Juan Domingo en Acción - 1998 La Fondita de Jesús - 1997
La Consulta Juvenil XII 2022-2024 de ASSMCA revela el aumento en el número de féminas adolescentes que consumen alcohol y marihuana. La Alianza para un Puerto Rico sin Drogas comparte recomendaciones para detener el patrón. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé El tema de la salud mental es un asunto recurrente en la búsqueda de las motivaciones para el uso de sustancias entre la juventud. La Consulta Juvenil XII 2022-2024 arrojó que las adolescentes entre séptimo a duodécimo grado aumentaron su consumo de alcohol y marihuana e incluso utilizan más los vaporizadores que los varones. El análisis que desde el 1990 comisiona la Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción (ASSMCA) incluyó en esta ocasión a 7,356 estudiantes como base final de la muestra ponderada para proyectar el universo de 207,012 alumnos, según los totales de matrícula reportados por el Departamento de Educación y el Consejo de Educación Superior. La sustancia más utilizada por los estudiantes de séptimo a duodécimo grado en el año anterior a la encuesta fue el alcohol (34.0%), seguido por la marihuana (8.8%) y el tabaco (6.0%). La prevalencia de uso de tabaco en el último año fue mayor entre varones, mientras que la prevalencia de uso de alcohol y marihuana fue mayor entre féminas. A la licenciada Katiana Pérez, directora ejecutiva de la Alianza para un Puerto Rico sin Drogas, no le sorprende. “En el estudio anterior ya habíamos visto cómo las féminas comenzaban a sobrepasar a los varones en el uso de sustancias; ni es nuevo ni es solo en Puerto Rico, lo estamos viendo a nivel mundial. Responde a muchos factores y nosotros hemos estado trabajando los de riesgo y protección. Desde el 2003 se empezó a ver una tendencia de cómo las féminas iban alcanzando a los varones”, explica el escenario. "Ni es nuevo ni es sólo en Puerto Rico, lo estamos viendo a nivel mundial. Responde a muchos factores y nosotros hemos estado trabajando los de riesgo y protección. Desde el 2003 se empezó a ver una tendencia de cómo las féminas iban alcanzando a los varones". Katiana PérezAlianza para un Puerto Rico sin drogas La brecha se cierra, mayormente, como consecuencia natural de los cambios sociales. Pérez destaca además los múltiples cambios de roles de la mujer que se han suscitado desde la generación baby boomer en adelante; de solamente salir con chaperones a ser independientes. El consumo de bebida femenino pasó del estigma y el escándalo a la aceptación social en espacios que ya son libremente frecuentados por todos. Sin embargo, el trabajo de prevención de la Alianza “no hace separación” y va dirigido por igual a niños y jóvenes de ambos sexos. “Para nosotros todo el mundo está en riesgo”, indica Pérez. “Al remediar un problema como este el enfoque de prevención tiene que ser mayor. Tenemos que seguir haciendo programas que abordan temas tan importantes como la autoestima, la presión social, las relaciones saludables, que trabajen el trauma y la regulación emocional, que incluyan educación sobre consentimiento y violencia. Todos estos temas son importantes que se cubran en los talleres. La prevención no es meramente dar un taller informativo, tiene que ser un programa que incluya, por lo menos, cinco sesiones que aborden estos temas, que tengan intervenciones como las nuestras basadas en evidencia”, señala Pérez. La Alianza utiliza el Modelo de habilidades para la vida propuesto por la Organización Mundial de la Salud y el Modelo positivo de la juventud. ¿LOS POR QUÉ TRAS LA BEBIDA? En los talleres que gestiona la Alianza para un Puerto Rico Sin Drogas el foco es la prevención y no se hace distinción específica entre féminas y varones, por entender que todos están en riesgo. La salud mental podría tener un rol clave en los tempranos patrones de bebida. Según la Consulta Juvenil XII 2022-2024, el trastorno de salud mental más frecuente entre los adolescentes en las dos semanas antes de la encuesta fueron problemas de ansiedad (13.2%) y el 7.9% presentó síntomas severos de depresión en dicho periodo. Aproximadamente el 7.0% de los estudiantes informaron ideación suicida durante el año anterior a la encuesta y 1 de cada 10 (9.1%) intentó suicidarse. Al comparar con los varones, las féminas mostraron sintomatologías más altas en ambos trastornos. Los estudiantes de octavo y noveno grado mostraron prevalencias más altas de problemas de ansiedad y depresión al comparar con alumnos de otros grados. Pérez, de la Alianza, agrega traumas como vivir la violencia doméstica en el seno familiar y enumera otros que se suman. “El que ha vivido eso, incluso en etapas bien tempranas de su vida, carga con ese trauma, las violencias en los noviazgos no son nada nuevo, ni los problemas de abuso sexual, que en Puerto Rico son más de los que quisiéramos tener; todo esto aumenta ese riesgo de uso temprano y progresión más rápida hacia la dependencia en las mujeres. Es una forma de afrontar ese trauma que están viviendo, para manejar situaciones que afectan la salud mental. Es un escape”, puntualiza Pérez. “No se puede tratar el consumo si no se va a tratar una depresión, una ansiedad, un trauma. En la Alianza trabajamos junto a los sicólogos escolares, los trabajadores sociales, los maestros del grupo, con los directores de la escuela porque si se trabaja de una forma comunitaria, con herramientas a los padres para trabajar con los jóvenes, los esfuerzos pueden tener más éxito”, propone. Durante su trabajo de prevención, han notado que las féminas tienden a ser más privadas en términos de su uso de sustancias controladas. Los temas que los jóvenes identifican como sus prioridades en los talleres son: presión de grupo, traumas por muerte familiar o situaciones en el hogar y ansiedad vinculada al acoso escolar. “Los programas de prevención son importantes, aportan al bienestar de nuestros menores. Lo que queremos es que puedan utilizar las herramientas que les damos a la hora de ellos tener que tomar una decisión en términos de uso de sustancias, que se pregunten ‘¿por qué estoy haciendo esto?’. Muchas veces no podrán identificar específicamente un por qué, pero sí que hay algo mal”. Pérez insiste en la comunicación abierta. “Es bien importante que los padres estén presentes en las vidas de sus hijos, que los escuchemos más de lo que hablamos y ver con quién están compartiendo. No podemos normalizar el tema de las drogas, está bien que tú quieras ser el mejor amigo de tu hijo, pero tu rol más importante es el de ser padre. Ningún mejor amigo va a amar más a su hijo que el padre”, recuerda Pérez. Aquí lees la Consulta Juvenil XII. Y aquí puedes obtener más información sobre los programas de la Alianza para un Puerto Rico sin Drogas: https://alianzaprsindrogas.com. Fotos / Suministradas
La jueza asociada del Tribunal Supremo federal presentó su libro infantil ilustrado “Solo brilla”, en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Por Tatiana Pérez Rivera : Oenegé La jueza del Tribunal Supremo de los Estados Unidos Sonia Sotomayor compartió con la niñez puertorriqueña el lanzamiento de su más reciente libro infantil. “Solo brilla” cuenta la historia de una niña puertorriqueña que tenía una capacidad única de ayudar a otros a brillar. ¿Quién fue esa niña? Celina Báez, la madre de la jueza asociada del Tribunal Supremo estadounidense, Sonia Sotomayor. La magistrada estuvo en la isla para presentar la publicación el pasado viernes 13 de febrero en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico. Durante la mañana, Sotomayor compartió con 885 niños que asistieron a la lectura del texto en una iniciativa respaldada en alianza por la Fundación Flamboyán, Fundación Colibrí, Fundación Comunitaria de Puerto Rico, Fundación Banco Popular y Fundación Ángel Ramos. En la tarde, y ante un abarrotado teatro, Sotomayor conversó amenamente con la decana de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Vivian Neptune, acerca del libro y su esperanza de que podamos mejorar el mundo una persona a la vez. "Necesito mucha gasolina y esa me la dan los abrazos de los niños". Sonia Sotomayor Jueza del Tribunal Supremo de los Estados Unidos Tras los saludos iniciales, la primera latina en alcanzar un puesto en el alto foro hizo una advertencia al público para garantizar la paz de unos ocho agentes de seguridad que la acompañaban, cuando fueran complacidas sus peticiones: encenderían las luces del teatro, ella recorrería los pasillos, pero no podrían acercársele hasta que lo indicara. Así se cumplió y los niños se llevaron la mejor parte. Sotomayor indicó que a su regreso a la capital federal le aguardaban “casos difíciles”, por lo que necesitaba partir de la isla revitalizada. “Para eso necesito mucha gasolina y esa me la dan los abrazos de los niños”, reveló. Sonia Sotomayor comparte con niños y niñas del Centro para el estudio de la lectura, la escritura y la literatura infantil (CELELI) en el recinto de Río Piedras de la UPR. Una veintena de menores de edad se acercó para abrazarla mientras respondía preguntas de Neptune y de los propios niños. Al igual que con el grupo de la mañana, Sotomayor pidió que pensaran en la respuesta a una pregunta: ¿Cuál fue su mejor maestra en la vida? “Pienso que muchos de ustedes van a decir ‘una maestra en la escuela’ y ahora les leo la razón por la que yo hice este libro”, dijo antes de compartir un extracto. “Después de 94 años felices y llenos de cariño mi mamá dejó este mundo y se fue, pienso yo, rumbo al cielo. No hace falta decir que me siento muy triste por no tener a mi querida mamá Celina a mi lado, pero la siento en mi corazón todos los días. Muchas veces nos tomamos mucho tiempo en descubrir quién ha sido nuestra mejor maestra, mi mamá fue mi mejor maestra”, leyó. La decana de la Escuela de Derecho del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, Vivian Neptune, conversó con Sotomayor ante un público entusiasta y ávido de conocer las historias de la primera latina en ocupar una silla en el máximo foro federal. Luego añadió, “cuando ella murió en el 2021 yo tenía 66 años, no era niña y me tomó 66 años realizar que ella fue la mejor maestra que tuve en la vida”. “Le digo a los niños ‘¿quién te enseña a ti a caminar, a hablar, a comer, a vestirte, todas las cosas importantes en la vida de uno, los padres nos las enseñan. ¿Y por qué no realizamos eso? Yo no me di cuenta de ello hasta que pensé en todo lo que ella me enseñó de cómo tratar a las personas, sus lecciones me han hecho una mejor persona”, expresó. La togada indicó que escribe libros infantiles para compartir las lecciones que le ha tomado tiempo aprender y que la práctica le ha ayudado a redactar mejores opiniones legales. RITUAL PARA UN MUNDO MEJOR Sotomayor se inspiró en la historia de vida de su madre, Celina Báez, para la creación del libro. Sotomayor mencionó que, si bien su relación con su progenitora tuvo fricciones, supieron manejar las diferencias gracias a conversaciones honestas, perdón genuino y agradecimiento. “Uno tiene que hablar de las cosas que le duelen antes de perdonar. Las relaciones entre padres e hijos siempre van a tener momentos de tensión, pero no quieren decir que no nos amamos”, resaltó. “La luz de Celina nunca se apagará, ella ayudó a los que estaban solos a sentirse queridos y hay historias de cómo lo hizo. Ella trató a la gente con respeto y reconoció su dignidad, ella vio el dolor ajeno, aun cuando era invisible. Ella trabajó duro para hacer las vidas de otros un poco más fáciles. Al preocuparse, Celina demostró su amor y alumbró a su familia, a su comunidad y a su mundo”, leyó Sotomayor e instó a la audiencia, particularmente a los niños, a adoptar un ritual que realiza a diario. Decenas de niños y niñas tuvieron la oportunidad de explorar la nueva publicación y compartir con la Jueza Sotomayor en un encuentro realizado en el Teatro de la UPR en Río Piedras. “Esta noche, antes de dormirte, hazte esta pregunta: ¿qué harás tú para ayudar a que tu mundo brille? Cada uno de nosotros tenemos que pensar cada día de nuestra vida: ¿qué he hecho yo hoy para ayudar a otra persona? Y si no puedes contestar y decir lo que has hecho, no te duermas”, recomendó. El ritual nocturno de Sotomayor incluye reflexionar cómo puede llevar alegría a personas conocidas que sufren enfermedad o tristeza. “Antes de dormirme llamo a esa persona o le mando un email, pero no me duermo hasta que lo hago, porque hacer a los otros sentirse mejor no es tan duro”, señaló. Qué ha aprendido nuevo en el día también figura en su reflexión puesto que considera que “sin aprender algo nuevo, no podemos ayudar”. “Si no tengo respuesta, leo algún artículo del periódico que haya dejado al lado de mi cama, uno se tiene que informar del mundo para ayudar al mundo. Háganse esas preguntas. Todos los días tenemos que pensar qué podemos hacer para mejorar la comunidad”. Para culminar la narración compartió que “mi madre Celina se despertaba todas las mañanas sonriendo, nunca se quejó de nada, aun cuando estaba enferma. Llegó al mundo con muy poco y lo dejó con mucha gracia y amor. Hizo sentir especiales a todos los que tuvieron contacto con ella y mejoró el mundo con su empatía”. "Tenía miedo, pero dije ‘lo voy a hacer, ustedes van a probar el valor del corazón puertorriqueño". Sonia Sotomayor “Ahora conocen un poquito de mami”, dijo Sotomayor provocando aplausos de la audiencia. Varias inquietudes provocaron declaraciones contundentes de la togada. Se le preguntó acerca de la importancia para las nuevas generaciones de la representación latina en Estados Unidos, lo que ha provocado tirantez en algunos sectores en dicho país. “Pertenecemos si lo quieren ellos o no”, puntualizó Sotomayor, “si nos tratan, así como si no fuéramos parte es problema de ellos, no de nosotros. Hay que insistir”, señaló y a los niños les recordó que deben “sentir orgullo por todo lo que hemos hecho en este país”. Contó que cuando fue nominada a la silla que hoy ocupa las críticas no se hicieron esperar. “No es inteligente”, “no va a hacer la diferencia en la corte”, “no vale la pena”, fueron algunas. “¿Quién no se va a sentir mal al escuchar eso? Me pregunté ‘¿para qué yo quiero este trabajo?, ¿quién quiere este dolor de cabeza?’. Una amiga boricua me dijo ‘Sonia, get over yourself’. Esto no se trata de ti. Mi hija de ocho años tiene que ver a una latina en la posición más alta en este país para que sepa que puede ser lo que quiera’. Tenía miedo, pero dije ‘lo voy a hacer, ustedes van a probar el valor del corazón puertorriqueño’”, acabó Sotomayor. La velada culminó con una larga fila de niños y adultos deseosos de que su libro tuviera una firma: Sonia Sotomayor. Fotos / Suministradas / UPR
El conjunto de cuerdas –en su mayoría cuatristas- ha paseado por el mundo el talento musical y vocal de niños de cuatro años en adelante, incluidos aquellos con discapacidades. ¿Cómo lo han logrado? Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé La Rondalla de Humacao, fundada en 1984, ha sido una de las instituciones musicales que con mayor alcance ha llevado la música puertorriqueña y el instrumento del cuatro alrededor del mundo. La Rondalla de Humacao es una de las embajadoras musicales puertorriqueñas por excelencia y sus cuatristas menores de 11años han sido aplaudidos en todos los continentes. Jorge Camacho no sólo la fundó en el 1984 sino que la ha llevado de la mano por el mundo. “El surgimiento de la Rondalla fue por pura casualidad”, reconoce Camacho en su pausado tono. “En una ocasión me dio con reunir a todos los muchachos un sábado en un salón que tenía en la escuela, eran como 35 estudiantes, para darle teoría, entonación, ejercicios rítmicos y un poquito de historia de la música”, recuerda. “Saquen el instrumento para tocar una canción”, les instruyó sin pensar en la Rondalla. “Y cuando aquello sonó, para mí fue tan espectacular que yo mandé a pasar a los papás al salón; cuando escucharon aquello empezaron a aplaudir. Ahí nace la Rondalla, en noviembre hicimos el primer concierto. Yo lo vi como que iban a ser un ejemplo para otros niños, para que se motivaran a estudiar música, y empezamos“, rememora. Los padres de los músicos infantiles empezaron a soñar con oportunidades para darles a conocer; tocaron en escuelas, graduaciones, en iglesias, en plazas, festivales y hasta fueron al programa de “Titi Chagua” en el Canal 6, donde debutaron oficialmente. “¡Y tengo el vídeo! He retratado los viajes y los conciertos de la Rondalla en todo este tiempo, me gusta la fotografía”, confiesa Camacho. Conjunto especial de la Rondalla de Humacao tocando en la Escuela Cándido Berríos en Humacao. Después que se presentaron por primera vez en la Feria Bacardí, los invitaron a otros programas televisivos y les hicieron reportajes en los principales periódicos y revistas del país. “Nuestro primer viaje también fue pura casualidad”, asegura sobre la travesía en el 1988 a donde fueron invitados a participar en el International Istanbul Children’s Dance and Music Festival, luego de que el director de la Panamerican Symphony Orquestra de Nueva York, el maestro Joseph Lliso, los escuchara tocar en Puerto Rico. Sólo había un inconveniente: era en Turquía. No había redes sociales ni novelas turcas, lo que se sabía de Turquía en Puerto Rico era una película que no dejaba muy bien parada esa cultura, Midnight Express, que narraba los infortunios de un estadounidense en una prisión del país situado en el punto medio de Oriente y Occidente. “Tenía como 50 papás en el salón donde les hablé de la invitación y lo que repetían era ‘mi hijo no va para Turquía’. En la reunión estaba el poeta y compositor de Danny Rivera, Mario Enrique Velázquez, y dijo ‘pues mi hijo va para Turquía, porque yo no lo voy a limitar a unas experiencias por miedo’. Detrás de él se montaron 15 de los 50 y fuimos a Turquía. Después que fuimos a Turquía -y vimos que era un país maravilloso, muy profundo y sensible-, al otro año nos invitaron de nuevo y se montaron como 30 muchachos”, cuenta entre risas y agrega que, a ese prestigioso festival, han acudido unas doce veces. Rondalla de Humacao posa frente al Palacio Rey Kamehameha en Hawaii, su más reciente viaje. Ese viaje fue una vitrina que expuso a la Rondalla de Humacao al mundo, las invitaciones de otros países no se hicieron esperar. “Nos invitaron los rusos, los egipcios, los de Marruecos, los de Francia, los de Italia y por ahí seguimos. Turquía nos abrió la brecha al mundo gracias al maestro Joseph Lliso”. Los extranjeros “se impresionan mucho con el cuatro, lo encuentran espectacular”, dice Camacho, pero “el otro instrumento nuestro con el que se impresionaron mucho fue con el güiro”. “Cuando caminábamos en los desfiles donde había miles de personas, como en el estadio de Ankara, yo tocaba el güiro y la gente me señalaba. El director de la agrupación de Pakistán me insistió tanto que se lo vendiera que yo se lo regalé, ese primer güiro del viaje del 1989 está en Pakistán”, destaca. “Después hicimos dos conciertos con el maestro Joseph Lliso, con la sinfónica que él dirigía en Nueva York, y uno fue en Broadway”, dice sobre los inicios de los juntes sinfónicos que se han tornado en tradición con la sinfónica en Puerto Rico. Acaban de llegar de Hawaii y ya fueron convidados para tocar en octubre en Japón. “La Rondalla de Humacao ha llevado el cuatro a todos los continentes. Tocamos en Australia, para el Papa Juan Pablo II, para el presidente de Turquía, para el primer ministro de la India, para el rey de Marruecos. Hay mucha historia”, comparte y agrega que no pueden aceptar todas las invitaciones por la falta de recursos económicos. EL MÉTODO DE ORO Rondalla de Humacao durante una presentación en el municipio de San Sebastián. El potencial de la Rondalla de Humacao – ese grupo de niños de manos pequeñas y habilidosas deslizándose por los cinco órdenes de cuerdas dobles del cuatro- se fue afianzando. Ha tenido cientos de integrantes a lo largo de cuatro décadas y todas las formaciones generan orgullo en Camacho. Igual que lo provocan sus conjuntos especiales. “Tenemos un conjunto de jóvenes de Educación Especial. También hicimos una rondalla en el residencial público Padre Rivera de Humacao, en Las Piedras, en Vieques y en Yabucoa”, enumera. Con los alumnos con discapacidad afirma que “hay que usar otros libritos”. “No existía un método de enseñanza efectivo para el cuatro puertorriqueño y los que había no habían sido desarrollados por músicos que estudiaran técnica instrumental, la enseñanza del cuatro tenía sus límites. Vamos a poner que en una escala del 1 al 10, esos estudiantes llegaban quizás hasta el cuatro y de ahí no podían subir porque no tenían las técnicas o las herramientas que uno necesita para dominar las canciones complicadas para poder subir de nivel. Para el violín, la guitarra o el piano tú consigues cientos de libros educativos. Con el cuatro, los métodos que existían no eran muy efectivos y, para entenderlos, había que tener nivel cognitivo de séptimo grado en adelante”, describe. Camacho creó una solución “en la marcha”, una serie de libros en que los que se desarrolla un sistema que le permite “trabajar con los niñitos que no sepan leer ni escribir, y eso aplica a los que tienen discapacidad funcional”. "La terapia más poderosa es la música, que le desarrolla las destrezas intelectuales al niño de memorización, concentración, creatividad y pensamiento crítico". Jorge Camacho Fundador de la Rondalla de Humacao “Desde el principio yo no usaba el sistema tradicional en mi escuela. Cuando vi los niños Suzuki en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico, me puse a buscar información -no había internet- y no encontré un solo libro de cómo el doctor Suzuki les enseñaba a sus niños. Simplemente encontré uno muy general que hablaba del amor que hay que tenerle a los niños para que respondan, “Hacía la música por amor”, pero no me explicaba cómo rayos yo iba el primer día de clases a enseñarle a ese niño. Por las noches, mirando al techo, trataba de pensar cómo Suzuki lo hacía y empecé a experimentar -con fracasos también- hasta que empecé a desarrollar este sistema para trabajar con niños pequeñitos. Le adapté colores para facilitar el sistema”. El Método Suzuki es un sistema para enseñar música clásica, el de Camacho lo usa de base. “Yo dije ‘esto hay que criollizarlo, porque el cuatro no es un instrumento clásico’, para adaptarlo a la necesidad del instrumento y a la idiosincrasia se Puerto Rico. Como no iba a escoger las canciones clásicas que usa el Dr. Suzuki, empecé a usar canciones infantiles que tuvieran un significado especial para nuestros niños como Cumpleaños feliz, Mi escuelita, Los pollitos, El pajarito y Ambos a dos, para así también rescatar ese repertorio infantil que estaba perdido en este país y enseñárselo a los niños”, expone. Camacho habla del volumen 1 de cuatro puertorriqueño que usa “para los sordos, para los ciegos, para los adultos, para los niños de tres años”. “El libro se va coloreando y al diapasón del cuatro yo le voy pegando unos puntitos que se relacionan directamente con las notas musicales que tiene el libro. También se le dan las grabaciones y eso sí es sistema Suzuki porque él decía que primero se aprende a hablar y después a leer y a escribir- mientras que en el sistema tradicional hasta que no aprendes a leer y a escribir no te enseñan tocar. Puedes estar cuatro, seis meses, hasta un año sin tocar el instrumento porque estás aprendiendo a leer la música y eso es un error”, declara convencido. El músico indica en que el sistema tradicional, de 25 estudiantes, 20 abandonan las clases de música sin saber tocar el instrumento mientras que en el suyo -criollizado del Suzuki- “25 de 25 aprenden a tocar”. La celebración del 40 aniversario de la Rondalla de Humacao se llevó a cabo en el Centro de Bellas Artes en compañía de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. Tan efectivo es el método que asegura ha tenido estudiantes 100% sordos que han aprendido a tocar el cuatro, sin escuchar lo que están tocando. “En el caso de los sordos lo aprenden por tacto, los ciegos desarrollan el oído tremendamente así que yo les hago grabaciones”, dice. “Tengo varios estudiantes con Síndrome Down, que grabaron discos, y autistas. Ahora el Conjunto especial tocó el pasado 4 de enero con la Orquesta Sinfónica, por decimoquinta ocasión, y había tanto músicos con autismo como con Síndrome Down”. “Uno de mis objetivos grandes es poder difundir este sistema de enseñanza musical que yo utilizo, porque nadie más lo usa, y es 100% efectivo, poder impactar a los maestros de música de todo Puerto Rico”, indica y en broma señala que debería bautizarlo “Método Camachuki”. Dos cosas ya le quedaron claras: que la Rondalla es una excelente embajadora de la isla y que la música sana, aunque no te dediques a ella profesionalmente. “No hay educación completa sin la música porque es el complemento perfecto, no todo puede ser ciencias y matemáticas, hay que sensibilizar ese corazón, ese espíritu y esa alma. La terapia más poderosa es la música, que le desarrolla las destrezas intelectuales al niño de memorización, concentración, creatividad y pensamiento crítico”, propone. “Se acaba la escuela, se acaba la universidad, se acaba el trabajo, pero la música no se acaba; usted se retira y sigue tocando. El que se abraza a la música nunca está solo. Juan Ramón Jiménez decía ‘quien se abraza al arte, nunca estará solo’ y yo le robé el estribillo y digo ‘quien se abraza al cuatro, nunca estará solo”, declara Camacho antes de continuar su jornada, sus alumnos y la música, como siempre, le esperan. Para conocer más sobre sus actividades y cursos, visita la página de Facebook @rondalladehumacao. Fotos / Javier del Valle