El psicoanalista y coach Alfredo Carrasquillo compartió recomendaciones para mantener la calma en medio de esta pandemia, así como guías para que el liderato de las organizaciones sin fines de lucro vele por su bienestar Por Tatiana Pérez Rivera :: OENEGÉ Esta fue la comparación: al igual que los pasajeros observan las reacciones de los asistentes de vuelo cuando los aviones enfrentan turbulencias para comprobar la severidad de la situación, así los empleados de una organización sin fines de lucro calibran el futuro de ésta al mirar a sus líderes y lideresas en épocas difíciles. ¿Qué deben hacer? ¿Reprimir? ¿Regular emociones? Alfredo Carrasquillo, consultor en desarrollo organizacional, compartió recomendaciones a fines de procurar el bienestar en estos tiempos de cuarentena por causa del COVID-19, durante el webinar Liderazgo en medio de la pandemia: inteligencia emocional y autocuidado para los líderes del tercer sector, convocado por Asesores Financieros Comunitarios. La conferencia virtual se realizó el pasado viernes, 17 de abril. Tras enumerar los eventos extraordinarios que hemos vivido en el 2020 como los terremotos y la crisis económica que venimos soportando hace más de una década, Carrasquillo validó las preocupaciones que trae lo incierto e instó a revisar los factores externos que no podemos controlar, así como los internos que sí tenemos la capacidad de manejar. “Buena parte de la manera en que manejamos los factores externos está en la actitud con que los enfrentamos”, señaló Carrasquillo para más tarde subrayar que “nadie puede ver la realidad entera”, ya que está filtrada por “estructuras de interpretación que definen las emociones a la respuesta”. Estableció además que el lenguaje produce exceso de energía en los seres humanos, por lo que es preciso decidir si lo usamos para crear o para sufrir. “De qué estamos siendo aliados, ¿de las emociones que nos ayudan?”, cuestionó Carrasquillo. Porque la realidad es que los saboteadores -internos y externos- llegan sin ser llamados en momentos cruciales como los que vivimos. “A veces somos nuestros peores enemigos, damos rienda suelta a emociones que nos descarrilan”, alertó el conferenciante. Puntualiza que los saboteadores internos fueron externos alguna vez y provienen de esa crítica poco constructiva en el pasado, entre otras vivencias. “Ellos lo que quieren es que nos miremos con su mirada y eso hay que sacudirlo”, advierte. RESTAURANDO AL LÍDER La comparación con los asistentes de vuelo fue útil para entender la magnitud del modelaje del líder en sus organizaciones. Pero el líder no es un súperheroe, es humano y también tiene miedo. Carrasquillo insiste en la incompatibilidad de guiar un grupo si no se lidian igualmente con las emociones de quien está a la cabeza. “Sus emociones son las que convocan”, afirma y luego añade “nada es más importante que gestionarlas”. “Liderarnos a nosotros mismos es ser capaces de manejar esas vocecitas internas que juegan en contra nuestra: emociones que nos descarrilan, saboteadores y creencias limitantes”, sostiene y enumera algunas frases que describen dicha actitud como “esto se chavó”, “no voy a poder”, “ya me resigné” o “es imposible”. Los jóvenes usan el famoso “qué mal me va”. Y el problema no es quejarse, sino encontrar gozo en ese estado. ¡Alerta! El también psicoanalista advirtió sobre las trampas de la queja, ya que te asumes como víctima y dejas en otros el rol de victimario y de salvador; pasividad en su máxima expresión. “Hay que seguir actuando con tenacidad”. Para escapar de la trampa invita a revisitar la premisa de ver posibilidades donde antes veíamos obstáculos. “La lógica del empoderamiento parte de ahí, de sacudirnos eso, de ver oportunidades donde veíamos crisis”, sostiene Carrasquillo quien además citó un verso de la canción “La vuelta al mundo” de Calle 13: “si quieres cambio verdadero… pues camina distinto”. Exhortó además a ser “detectives de nosotros mismos”, a interrogarnos para cambiar de lugar. Y eso solo pueden hacerlo los líderes y lideresas si validan sus emociones, si enfrentan el miedo y se sobreponen a él, si honran lo que sienten, buscan ayuda y lo trabajan en privado. Porque después de todo se trata de resiliencia y para el conferenciante el concepto es sinónimo de “tener el cuero duro” y no de “sumisión”. “Hay que seguir actuando con tenacidad”, declaró. ATENCIÓN AL EQUIPO Luego de trabajar con sus emociones, el líder está listo para ejercer la dirección con mayor capacidad. Carrasquillo resalta que el equipo necesita presencia y comunicación por parte de su liderato, espacios para que puedan expresar lo que sienten. Invita a que no generes pánico ni brindes falsas expectativas, a que les brindes confianza, serenidad y esperanza, quizás recordando otras crisis superadas por la organización. Y como ya hemos debido hacer con otros eventos, debemos ser flexibles a nuevas estrategias y prioridades puesto que, desde ya, enfrentamos una nueva realidad y habrá un nuevo mercado. Resaltó también la importancia “del respiro”, de rotar a los empleados adecuadamente para que puedan “tomar distancia y regresar”. “Nuestros participantes son muy sensibles a esto”, señala sobre trabajadores agotados física y emocionalmente. “Algunas organizaciones están separando los viernes para tener encuentros y saber cómo estamos”, dijo Carrasquillo. “Y ahí el mensaje debe ser de aliento: ‘esto es una interrupción, pero seguimos comprometidos con nuestra misión’”, culminó. LÍDERES:5 claves para manejar la emergencia Autorregulación de nuestras emociones sin dejar de honrarlas Sabernos capaces, pero reconocer nuestras limitaciones (prudencia frente a las necesidades que nos desbordan) Movilización de nuestras redes Saber que esta crisis pasará Hambre y deseo de éxito: abonando el mañana Fuente: Alfredo Carrasquillo, psicoanalista y consultor en desarrollo organizacional
Inspirados en la Semana de la Niñez Temprana, organizaciones integrantes de nuestra Iniciativa Preescolar, compartirán en Oenegé guías y actividades para procurar el amplio bienestar de los niños en casa. Comenzamos la serie con ALCANZA, programa de la Universidad de Puerto Rico. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Pensamos en proteger a nuestros pequeños ante el coronavirus y con igual premura debemos atender sus necesidades emocionales. La cuarentena, aunque intensa por toda la tensión que propicia, puede ser también una experiencia formativa para nuestros niños. Sí, ellos también serán marcados por la vivencia y podemos lograr que la huella sea positiva. Celebramos la Semana de la Niñez Temprana durante este periodo especial, compartiendo recomendaciones para que quienes estén a cargo de los niños en estos momentos puedan reforzar distintos aspectos de su aprendizaje y bienestar. Consultamos organizaciones sin fines de lucro adscritas a nuestra Iniciativa Preescolar, las cuales presentarán en nuestro Oenegé actividades ideales para esta cuarentena. Espera las guías que ofrecerán APRENDO, de Fondos Unidos de Puerto Rico; Instituto Nueva Escuela; Integración de las Artes Visuales del Museo de Arte de Puerto Rico, Despertar Musical del Conservatorio de Música de Puerto Rico; y ALCANZA, de la Universidad de Puerto Rico. Justo con Annette López de Méndez, directora de ALCANZA, comenzamos esta serie revisando prácticas apropiadas de enseñaza durante el distanciamiento social. “El llamado es a entender qué necesita cada niño y a proveer para eso. Debemos atender nuestras emociones, nuestro sentido de solidaridad, nuestras necesidades y trabajar a partir de esas prioridades”, puntualiza sobre el llamado principal que debe cobijar a todos en la familia. “Hay que entender que no estoy solo, podemos compartir, podemos reír -aún dentro de todo lo que estamos viviendo- podemos gozar, podemos sacar una manguera y mojarnos en el patio con nuestros hijos, jugar con los carritos, con las mascotas, atender las plantas, todo eso es importante que suceda. Pero no se trata de dejar que las cosas ocurran al garete, debemos establecer una rutina para darle estabilidad a nuestros hijos en este periodo”, agrega López de ALCANZA. Por supuesto, podemos ser flexibles, pero a los niños les ayudará saber que hay un orden; hay tiempo para todos y ellos aprenden todo el tiempo. Esto recomienda la directora de ALCANZA: 1-No olvides jugar ¿Sabías que jugar es parte importante del proceso de aprendizaje de los pequeños? Por ejemplo, los niños entre los 5 y 8 años que están expuestos a la educación a distancia, necesitan como parte de ese proceso educativo hallar respuestas jugando y gozar con en ese descubrimiento. No te concentres solamente en si contestó bien o no, presta atención también a la búsqueda de la respuesta y cómo la descifró. 2-Brinda estabilidad emocional Si estás tranquilo, tendrás mayor paciencia para manejar la convivencia. El modelaje es vital en el aprendizaje y los ojos de los menores están puestos en ti. Separa un momento para abrazarlos, para besarlos, para entender que no estamos solos. Llama a ese tío que hace reír a tus hijos, procura que vean a los abuelos, contacta a sus amigos de las escuela para que puedan verse en videollamadas, porque detalles como estos no solo les brindan un respiro sino que aportan seguridad. 3-Querida rutina Establecer una rutina será tu aliada para poner orden en estos días tan similares unos de otros. Saber que hay un plan de actividades básicas establecido te permite improvisar con mayor comodidad. Por ejemplo, debe haber un tiempo para despertarse, desayunar, ayudar en las tareas de la casa, jugar, aprender, almorzar, hacer tareas, descansar, hacer algo nuevo como pintar o una receta, cenar, llamar a algunos seres queridos, ver películas y dormir. Ajusta el itinerario a tus necesidades y costumbres familiares. Sé flexible cuando amerite cambios y varía la rutina de vez en cuando. 4-Expresen emociones No es fácil sentarse a ventilar emociones pero es necesario, especialmente en épocas en las que no tenemos control de los sucesos que vivimos. Usemos entonces otras técnicas para conversar, expresar, compartir ideas y planes futuros. Puede ser mientras pintan, montan un rompecabezas o antes de la siesta. Identifica el momento y aprovecha para saber lo que sienten tus hijos en estos momentos y para validar esas emociones que probablemente son similares a las tuyas. 5-Evita emociones negativas Vivimos aislados, pero no en una burbuja y nuestros niños deben entender el periodo histórico que nos ha tocado. Expliquémosles los aspectos de prevención que deben conocer sobre el coronavirus sin alarmarlos y aprovechemos para inculcar sensibilidad, resiliencia y cooperación. ¿Cómo? Con tu ejemplo. Antes de ir al supermercado, pregúntale a ese vecino que vive solo y es mayor de edad si necesita algo, ocúpate de saber cómo están otros, incluye a tus hijos en acciones solidarias y cuando recuerden la cuarentena por coronavirus en sus vidas, identificarán un momento en el que aprendieron a ser humanos. *Espera la semana próxima más recomendaciones de actividades para trabajar en casa en este periodo de distanciamiento físico.
El especialista en emprendimiento cultural, Javier Hernández, anticipa los temas que abordará durante su webinar de este miércoles, 15 de abril a las 3:00 p.m., como parte de la competencia EnterPRize 2020. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé A percibir el emprendimiento como un estilo de vida invitará Javier Hernández durante la conferencia virtual, Emprendimiento en las artes y la cultura, dirigida a organizaciones sin fines de lucro de base cultural. Esta ocurrirá como parte de la competencia empresarial, EnterPRize 2020, en la que el Fondo Flamboyán para las Artes de Fundación Flamboyán y la Fundación Ángel Ramos coauspiciarán el galardón en la categoría de Arte y Cultura. El webinar será este miércoles, 15 de abril, a las 3:00 p.m., y debes regístrate aquí. “Abordaremos ese tema de que la vida nos ha puesto un montón de escenarios en los últimos años que sirven para cuestionarnos cómo hacemos las cosas y nuestra respuesta a situaciones difíciles no solo debe ser a la defensiva, si no proactiva. Todo el tiempo debemos estar en posición de innovación”, invita Hernández, director del Departamento de Administración de Empresas de la Universidad del Sagrado Corazón y fundador de Inversión Cultural. Justo el año pasado, el tallerista experimentó la competencia EnterPRize 2019 a través del proyecto Salud cultural que presentó Inversión cultural. “Por eso quiero enmarcar la charla en la oportunidad que significa EnterPRize para las empresas culturales y que se animen a someter sus proyectos a la competencia. Haremos un recorrido que permita a las empresas culturales a pensar desde el emprendimiento y a articular otro modelo de negocios pertinente a lo que estamos viviendo. Las organizaciones sin fines de lucro que entran a la competencia deben idear proyectos que generen su sustentabilidad”, indicó Hernández. De la experiencia en EnterPRize 2019 agradece las vivencias; conocer a los recursos, defender su proyecto y recibir comentarios de gente experta. “Es importante para las organizaciones sin fines de lucro culturales salir de los círculos de arte y cultura, es saludable salir de nuestro ecosistema”, dice al recordar cómo en la competencia se evalúan propuestas con distintas bases y las ganancias de dicho roce. AHORA O NUNCA Ante los sucesos recientes que han cambiado nuestras nociones de hacer las cosas -huracán, terremoto y pandemia incluida- Hernández invita a no ver la resiliencia como una noción de “resolver”, ya que sino “estaremos resolviendo toda la vida”. “Mejor es cómo incorporamos estas oportunidades que nos da la vida de hacer limonada en temas de sostenibilidad”, insiste. Prepárate para ver ejemplos de proyectos que crecen, como el de turismo cultural de la Liga de Arte de San Juan, aCirc y su nuevo canal en YouTube o los talleres que además de su oferta teatral ofrece la compañía, Y no había luz, entre otros. “Debemos pensar cómo creamos modelos de negocios que diversifiquen y no dependas de uno solo, para no ser tan vulnerables”. “Me interesa mucho el tema de la diversificación. Siempre he propuesto cuatro modelos de negocios para empresas de arte y cultura: productos tangibles, crear experiencias, proveer servicios o crear contenido digital. Debemos pensar cómo creamos modelos de negocios que diversifiquen y no dependas de uno solo, para no ser tan vulnerables”, expresó Hernández. “A lo mejor con una fundación trabajaste un proyecto y ahora es momento de probarlo en EnterPRize 2020. La única forma de filantropía no tiene que ser darte dinero, sino herramientas para que te repienses. Haremos la invitación a que todas las organizaciones sin fines de lucro piensen cuáles van a ser los emprendimientos culturales que los ayudarán en los próximos años, cómo usas esa creatividad que caracteriza tus productos y servicios a la hora de idear nuevas formas de generar”, culminó. Para más información sobre la conferencia virtual y cómo solicitar ingreso a EnterPRize 2020 en el área de arte y cultura, accede a aquí. Foto / Suministrada
La serie de diez episodios que presenta la cantautora Lizbeth Román bajo la iniciativa MAC en el Barrio, del Museo de Arte Contemporáneo, presenta música, memorias y ejercicios de escritura creativa. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Cuando la cantautora Lizbeth Román invita a conectarse los domingos para disfrutar de las sesiones Cantar un pueblo: episodios virtuales de un cancionero, a lo que en realidad exhorta es a que formes parte de “un encuentro musical y de conversación”. Por aquí va la cosa. Comisionada por el programa MAC en el Barrio, del Museo de Arte Contemporáneo, en el 2018 la creadora realizó una residencia artística de poco más de seis meses en la comunidad Puente Blanco y en el Centro de Envejecientes Wilson Ramos, ambos en el municipio de Cataño. Mediante la escritura creativa, las conversaciones con la bibliotecaria del pueblo, los ejercicios teatrales y orales, Román inspiró a jóvenes y a “súperadultos” a crear canciones que rescataran la memoria histórica del lugar. De la composición final de las piezas y sus arreglos se ocupó con sus músicos. Luego, el resultado se presentó en un concierto realizado en el museo santurcino, situado en la sede de la antigua escuela Rafael A. Labra, al que también asistieron residentes de la comunidad. Ahora en el 2020, desde el pasado 5 de abril el MAC comenzó a presentar a través de sus redes sociales una serie de 10 episodios virtuales que capturan la esencia del proyecto. ¿La meta? Incentivar que se repliquen esfuerzos similares para capturar la memoria histórica de otros pueblos de la isla, quizás añadiendo a la ecuación la pandemia en que vivimos. Nacida en Mayagüez, criada en Bayamón y residente en Trujillo Alto, Román reconoce que cada pueblo tiene su personalidad. “Parte de mi proyecto a nivel de vida y en mi oficio de música y teatro, es mi fascinación por crear desde la oralidad. La canción me permite hacer esa trenza con la gente y las comunidades hasta lograr una cartografía desde la canción y la palabra. Este proceso fue bien revelador y enriquecedor”, asegura la gestora de La vuelta insular y La otra ruta, una gira independiente con la que se propuso cantar en todos los pueblos de la isla. “El proyecto creció y más allá de números ya tiene un componente comunitario de crecer, de volver a la raíz y de compartir las experiencias. Uno comparte las herramientas en la comunidad y se pone al servicio de ella. Ese es mi proyecto de vida y pensaba que lo haría en un año, pero lo que sabe bueno se cocina lento y a fuego medio”, dice entre risas la cantante. MEMORIA Y LABOR Con los adultos mayores recopiló historias de Cataño como la cachispa de coco que usaban a manera de relleno para construir casas en el mangle o las festividades de la Virgen del Carmen, patrona de los pescadores. Con la bibliotecaria rescató las memorias del tren que transportaba caña para luego atravesar la bahía y llegar al Viejo San Juan. Y con los jóvenes descubrió quién era Juana Matos, la legendaria líder comunitaria de inicios del siglo XX que estableció un quiosco de comida en medio de un cañaveral para poder mantener a sus cinco hijos. El área lleva hoy su nombre, Barriada Juana Matos. “Abrimos un espacio para compartir memorias del presente y del pasado y ya se han conectado personas de Guayama, de Aibonito, de Toa Baja”. “Había mucho interés de contar esas historias olvidadas y de recrear ese imaginario con música y teatro. Hay veces que nos sentábamos, ellos trabajaban las imágenes y yo hacía la curadoría de canalizarlas”, recuerda Román quien agradece la ayuda de la líder comunitaria de Puente Blanco, Wanda Figueroa. Para la artista, en estos momentos en que “el tiempo no existe como lo conocemos”, debido a la cuarentena, presentar el proyecto de manera virtual le añade otra capa de significado. “El proyecto entra en una fase que convoca a que sigamos armando una cartografía de esta isla caribeña desde la memoria, usando el cancionero de Cataño como columna vertebral. Abrimos un espacio para compartir memorias del presente y del pasado y ya se han conectado personas de Guayama, de Aibonito, de Toa Baja. En los episodios hacemos un momento musical, otro conversacional, ejercicios de visualización o de escritura creativa y lo que hago es estimularlos a establecer una relación con la memoria desde la palabra, activar ese cuento que tenemos todos”, describe las sesiones domingueras en tiempos de distanciamiento físico. El enlace para acceder a los episodios a través de la plataforma Zoom es comunicado en las redes sociales del MAC -Facebook, Instagram y Twitter- bajo MuseoMACPR. Todos los episodios se transmitirán de forma fija los domingos a las 4:00 p.m. Disfrútalos, rescata tus memorias y ¡a contar se ha dicho! Fotos / Suministradas
El COVID-19 y la cuarentena para detener su contagio, encontraron en condiciones de pobreza a un amplio segmento de la población menor de 18 años en la isla. Esto se discutió en la primera sesión de la serie de webinars, Niños y COVID-19 en Puerto Rico. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Menos que comer, menos que aprender, menos paz en el hogar ante las incertidumbres económicas. Más allá del contagio con el COVID-19, los niños y jóvenes del país no se libran del impacto que impone la cuarentena para encarar la pandemia, especialmente si están inmersos en situaciones de pobreza. Para entender sus realidades y mitigarlas, el Instituto del Desarrollo de la Juventud, el National Center for Disaster Preparedness de Columbia University y el Puerto Rico Children & Youth Task Force diseñaron la serie de webinars, Niños y COVID-19 en Puerto Rico, que comenzó el miércoles, 8 de abril con la primera sesión: Niños de Puerto Rico y el COVID-19: en la encrucijada de la pobreza y el desastre. La conferencia virtual fue moderada por Antonia Samur y contó con la participación de Jeffrey Schelegelmilch, subdirector del National Center for Disaster Preparedness (NCDP) de Columbia University, y Amanda Rivera, directora del Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ). Dado que dos sesiones más están en agenda, en esta primera se presentó información actualizada sobre el coronavirus y varias estadísticas que ayudan a entender el perfil de la niñez desventajada en nuestra isla y los retos que enfrentan hoy. Todo adulto que esté en contacto con la crianza de niños y jóvenes puede aprovechar los recursos que resultan de esta alianza de organizaciones. Toda organización sin fines de lucro que sirva a menores de edad debe conocer las implicaciones prácticas en Puerto Rico de la política pública vigente. “La resiliencia de los niños depende de la resiliencia de sus comunidades”, dijo la moderadora Samur. Las organizaciones impulsan modelos de resiliencia en comunidades enfocados en los niños, como la iniciativa Resilient Children, Resilient Communities. La misma se nutre de coaliciones para la resistencia comunitaria, investigación y evidencia, e influyen en la creación de políticas públicas. Indicaron que materiales educativos y guías de planificación están disponibles para familias, comunidades y organizaciones sin fines de lucro en la “Caja de herramientas” que puedes acceder aquí (https://rcrctoolbox.org). La misma contiene información actualizada en este tiempo de pandemia. Durante su intervención, Schelegelmilch puntualizó que al momento experimentamos dos tipos de desastres paralelos, el de salud y el económico, por el impacto negativo del primero en el segundo. “Aunque hay distanciamiento social, nuestro tejido social debe ser más fuerte que nunca”, aseguró el subdirector de NCDP, especialmente cuando se debe velar por los más vulnerables. Tras reforzar la importancia de las medidas de prevención, alertó que al momento no hay un tratamiento específico para detener la enfermedad ni una vacuna. Aunque hay varias en desarrollo, tardarían más de un año en estar disponible. Y EN BORINQUEN… En el caso de Puerto Rico, la directora del IDJ -organización dedicada a reducir significativamente la pobreza infantil- presentó varias estadísticas sobre el estatus de familias en distintos niveles de pobreza en el país para entender cómo viven la cuarentena. Tras informar que en la isla solo hay 22 casos de menores de 19 años contagiados con coronavirus, señaló que la situación amerita atención pues este es el cuarto evento disruptivo que enfrenta esta población desde el 2017. Los primeros tres son: el cierre de escuelas y su relocalización en nuevos planteles, el huracán María y los terremotos a inicios de este año. “El desarrollo óptimo de la niñez es clave para el bienestar y la prosperidad de Puerto Rico”, insistió Rivera de IDJ al mencionar que la seguridad económica, el acceso al alimento y a la educación son tres factores de vulnerabilidad de los menores ante el COVID-19 en la isla. “Hemos perdido muchos niños y tenemos que pensar a largo plazo cuál va a ser el rol económico de esos pocos niños que nos quedan en el desarrollo económico de la isla y en la fuerza laboral; por eso cobra más relevancia el tema”, asegura Rivera. Las cifras presentadas fueron difíciles de tragar. Sin embargo, Schelegelmilch invitó a que “no desestimen el esfuerzo y el poder comunitario”, mientras que Rivera afirmó que, aunque el panorama es muy retante, percibe “más conciencia y voluntad de trabajarlo”. Respuestas a las problemáticas destacadas en esta primera sesión serán abordadas en las siguientes dos en agenda. 8 DATOS QUE TE INTERESARÁN: 594,027 es la población total de menores de 18 años en Puerto Rico hasta el 2018. El 57% de ellos vive en pobreza, el 39% vive en extrema pobreza y el 71% vive en o cerca de la pobreza. Las definiciones de pobreza están basadas en el ingreso de una familia de cuatro integrantes y son las siguientes: • Pobreza-$25,465• Cerca de la pobreza-$38,197• Pobreza extrema-$12,732 Las tres industrias principales en las que trabajan los jefes de hogares con menores en la pobreza son: servicios de hospitalidad (hoteles y restaurantes), ventas al detal y cuidado de la salud y asistencia social. Para estas familias es difícil reponerse. Datos recopilados tras el huracán María revelan que casi una tercera parte de familias de bajos ingresos expresaron que su situación económica estaba peor al año del ciclón. Al tener los niños en casa, la familia asume mayor carga económica para alimentarlos. No está claro cuánto tardará el PAN aprobado para la emergencia. Tras el huracán María, el 25% de las familias con ingresos menores de $15K no pudieron proveer alimentos a sus hijos. Y si analizamos el renglón educativo vemos que el 56% no tienen computadoras en el hogar y que el 24% no cuenta con internet. No podemos dejar de atender otras vulnerabilidades a las que están expuestos los menores como son el abuso, la carencia de hogar, así como su salud mental y emocional. Fuente: Instituto de Desarrollo de la Juventud NO LE PIERDAS LA PISTA A LAS SIGUIENTES SESIONES: Sesión 2Las implicaciones de política pública del COVID-19 para los niños y jóvenes de Puerto Rico y sus familias: miércoles 15 de abril, 1:00 p.m. Sesión 3Mitigando el impacto del COVID-19 en los niños y la juventud de Puerto Rico: miércoles 22 de abril, 1:00 p.m. Para información sobre registro, accede, http://juventudpr.org, en Facebook: IDJ.PR o en Twitter: IDJ_PR.