Mujeres, niños y adolescentes encaminan sus vidas tras sobrevivir episodios de violencia doméstica, guiados desde hace 33 años por Hogar Ruth Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé La trabajadora social Bairá Soto encamina a las participantes en su proceso de lograr independencia económica. Estadísticas precisas podrían confirmarle a Damaris Feliciano Cintrón, coordinadora de servicios en el albergue para mujeres maltratadas, Hogar Ruth, que la labor que realizan es efectiva y necesaria. Pero otras vivencias con las participantes ejemplifican lo que, a veces, las palabras no pueden. “Estar con una mujer en la sala de un tribunal, que ella esté ahí hablándole a la jueza con la persona agresora cerca, en un estado de nervios, y que te esté agarrando la mano para sentir seguridad, apoyo y fortaleza para poder seguir es una sensación que no se puede describir. Ver una mujer que se apodera, que toma decisiones y consigue cositas para ella y para sus niños; si sale de aquí con esas destrezas sabemos que hicimos un buen trabajo”, menciona Feliciano, quien lleva cinco años laborando en el albergue ubicado en Vega Alta.
Tres directoras opinan sobre las particularidades del liderato femenino en organizaciones no gubernamentales Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Las decisiones las toman ellas; aprendieron estudiando, escuchando, observando y preguntando. Maribel Caro, directora de Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo; Lyvia Rodríguez, directora de la corporación del Proyecto ENLACE del Caño Martín Peña; y Tania Rosario, directora de Taller Salud, llevan más de una década de labor en organizaciones sin fines de lucro. A preguntas de Oenegé, evalúan las aportaciones femeninas al liderato del Tercer Sector en este mes en que se conmemora internacionalmente la lucha femenina por la igualdad.
Proyecto Nacer apoya desde el año 2000 la superación de madres y padres adolescentes en situaciones de desventaja económica y social Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Anayra Túa, directora ejecutiva del Proyecto Nacer. Revisar fotos en las redes sociales del Proyecto Nacer te permite identificar cierta complicidad entre las madres y los padres adolescentes, sus maestros, orientadores, entre sus hijos y familiares. Quizás ésta proviene de la empatía. La prioridad de esta organización sin fines de lucro, que se concentra en hacer viable el que jóvenes familias estabilicen sus vidas y puedan culminar sus estudios con apoyo de sus familiares, es estar siempre alerta a sus necesidades. “Sí, esa es la clave, servir a la población escuchándola”, acepta Anayra Túa López, directora ejecutiva desde el 2003 de la organización fundada en Bayamón en el año 2000 por Mayra López Carrero.
Revisa esta lista de organizaciones sin fines de lucro cuya labor específicamente atiende las necesidades de la población femenina Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé La diversidad de necesidades que a diario atiende una mujer en la casa y en el trabajo va a la par con las suyas, aunque casi siempre lo olviden. Sin embargo, otros recuerdan qué cosas son imprescindibles para que las féminas tengan una vida más plena. Oenegé comparte una lista de organizaciones sin fines de lucro dirigidas a atender necesidades de salud, de educación, consejería o de maternidad en mujeres de todas las edades.
Proyecto Nacer acompaña madres y padres adolescentes y les posibilita el camino para que puedan completar estudios Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Haber culminado el cuarto año de escuela superior, cursar un bachillerato y tener un empleo le han dado una gran satisfacción a la joven de 21 años Cherryll González, pero no más que el modelo que le brinda a Julie, su hija de cinco años. "Me motiva a seguir adelante, no solo el impulso de ser proveedora, sino el ejemplo que le estoy dando a ella. Julie me dice 'mamá, yo quiero ser como tú, ir a la escuela, después ir a la universidad y tener un trabajo'. Yo quiero que ella aspire a algo", comparte la joven madre beneficiada por el Proyecto Nacer, con sede en Bayamón, organización que la ayudó a identificar sus metas y a cumplirlas. Este no es un escenario usual a su alrededor. González es la primera universitaria en su familia, pero sus sueños de culminar estudios vocacionales en electrónica industrial en la escuela Tomás C. Ongay de Bayamón, se vieron seriamente amenazados con su inesperado embarazo a los 16 años. "Se me hacía bien difícil llegar a la escuela", recuerda esos años viviendo en el residencial Villa Caparra con una bebé. "Tenía que coger el tren a las 5:30 a.m. y dos guaguas públicas para llegar a la vocacional. El gasto era excesivo, a veces no tenía dinero. Ya estaba en décimo grado pero no era una opción viable para mí. Casi no veía a Julie".