Cuatro artistas boricuas que manejan la tecnología de realidad extendida presentan sus obras en el vestíbulo del museo santurcino. Por Tatiana Pérez Rivera :: Onegé Los artistas Dennis Ducós, Adriana García Soto y Eliezer Fontánez fueron convocados a la experiencia inmersiva “Sueños de Santurce” en el Museo de Arte de Puerto Rico. Te pones las gafas de realidad aumentada y la magia ocurre, el vestíbulo del Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR) se transforma con las imágenes que los artistas Adriana García, Christina Lewis Vizcarrondo, Dennis Ducós y Eliezer Fontánez —también conocido como OWTLW— crearon para la exposición Sueños de Santurce, utilizando la tecnología de Realidad Extendida en colaboración con la empresa MeshMap. Hay enormes cangrejos, bailadoras de salsa, figuras urbanas en tonos vivos y hasta un barrio que flota sobre el agua en las cuatro estaciones propuestas por los creadores convocados a reimaginar Santurce: Templo de cangrejos, de Ducós; De vuelta al manglar, por García Soto; Jardin de diosas, de Lewis Vizcarrondo; y Cultura aumentada por Eliezer Fontánez. Si quieres usar las gafas de realidad aumentada y experimentar cada una de las estaciones artísticas, aprovecha la oportunidad que el MAPR ofrecerá este próximo domingo 18 de enero, de 11:00 a.m. a 5:00 p.m. Las presentaciones serán en intérvalos de media hora y el último grupo se atenderá a las 4:30 p.m. Debes reservar a través de la plataforma Eventbrite. El acceso está incluido en el boleto de admisión al museo ubicado en la Avenida José de Diego #299 en Santurce. “Los cuatro artistas repensaron nuestro gran atrio impulsados por el pie forzado de cómo ellos ven a Santurce en el futuro. En marzo tenemos a la artista Adriana García como parte del programa de Artista Residente y es una de las que está formando parte de esta experiencia. Ella les habló a MeshCorp para que nos hicieran el acercamiento y para mí fue bello poder recibirlos y hacer esta integración del arte y la tecnología a un nivel más allá. Ellos tienen un Creators Program con una beca para cuatro creadores, para que hagan esta experiencia que es como una instalación digital in-situ. Los trajimos al espacio, tuvimos reuniones para ver cómo podían avivar este espacio y darle otro enfoque. Para nosotros es tremendo poderlos tener acá. También es una manera de mojarnos los pies para cuando recibamos a Adriana porque el trabajo que ella hará aquí es ilustración con realidad aumentada”, explica Annie Y. Saldaña, administradora del Centro de Desarrollo para la Comunidad Creativa (CEDE) del MAPR. Christina Lewis Vizcarrondo presenta “Jardín de diosas” como parte de “Sueños de Santurce”. La iniciativa comenzó el pasado 24 de noviembre y los artistas tuvieron cuatro semanas para crear sus obras. Las posibilidades son infinitas con la realidad aumentada —que te sumerge por completo en la experiencia— y con la realidad extendida, que te permite identificar la realidad digital y la física. Pedro Cruz, cofundador de MeshMap, afirma que la herramienta ofrece a los artistas más recursos para crear. “Yo visualizo que, en el futuro, con la tecnología de realidad aumentada, todo el mundo tendrá un headset, unas gafas y eso va a permitir que más artistas puedan cambiar su mundo, aumentarlo, añadirle. Con este medio puedes transformar el mundo, puedes darle tu visión. Si estamos en el jardín del Museo y te gustan los videojuegos, puedes cachar un Pokémon, si eres artista, puedes coger un mural y que tenga vida. Imagínate en Santurce, que hay tantos murales, que puedan coger vida. Queremos que la isla no sólo consuma tecnología, sino que la cree, la experimente y la exporte”, señala Cruz. El objetivo de MeshMap en el museo es “crear una nueva comunidad de artistas en este medio y probar nuestra tecnología”. “Para hacer esta experiencia tuvimos que crear el espacio en 3D. Tenemos unas cámaras especiales que capturan el ambiente y después se los damos a los artistas para que ellos hagan sus inventos. La meta es permitir que más personas en PR puedan aprender este medio, estamos creando un programa educativo y de becas para hacerlo”, dice el curador que se concentra en la educación y la programación. PIÉRDETE EN LA OBRA Será en el vestíbulo del Museo de Arte de Puerto Rico donde ocurrirá la acción de esta experiencia artística inmersiva. Con tus gafas de realidad aumentada puestas, personal especializado te asistirá al cargar el material de cada una de las cuatro obras y así podrás accesarlas; caminar, tocar las “piezas”, disfrutar los colores del mundo virtual al que te adentras. Dennis Ducós presenta Templo de cangrejos, una pieza que se remonta a los inicios de San Mateo de Cangrejos. Un gran cangrejo suspendido en el aire parece proteger a la comunidad de casitas sobre tierra y fango. “Santurce es un lugar diverso que tiene un trasfondo único en Puerto Rico. Parte de la idea es mostrar cómo este espacio recoge la energía de las personas de Santurce de todos los tiempos y aquí se impulsa al universo para que esas intenciones y sueños de la comunidad se manifiesten y se hagan realidad”, explica el artista. “El cangrejo que está flotando en el aire fue totalmente modelado y animado en 3D usando diferentes técnicas. La bandera de Puerto Rico es pintura y fotomontaje. Los cangrejitos están basados en ese modelo 3D principal. Los vitrales que se mueven y reaccionan a tu perspectiva están basados en una pieza que había creado en canvas con distintos materiales y las traduje a digital para darle esa textura que tiene raíz en el mundo físico”, agregó Ducós. En “Jardín de diosas”, Christina Lewis Vizcarrondo muestra bailarinas de salsa, merengue y bomba en medio de la vegetación y los colores propios de la zona. “A mí me encanta pintar, primero que nada, mi estilo es impresionismo y surrealismo así que me encanta mezclarlo con la tecnología pero no tan geométrico, un poquito más messy”, describió Lewis. Eliezer Fontánez aprovecha su obra Cultura aumentada para reforzar que el arte puede convivir con varios medios. "Yo visualizo que, en el futuro, con la tecnología de realidad aumentada, todo el mundo tendrá un headset, unas gafas y eso va a permitir que más artistas puedan cambiar su mundo, aumentarlo, añadirle". Pedro Cruz, cofundador de MeshMap “Mi arte usualmente son abstracciones modernas o contemporáneas mezcladas con cultura. Estoy en el Museo mostrando esto porque, en mi mundo, arte y tecnología mezclan, pero usualmente es complejo que se mezclen. Aquí verán abstracciones combinadas con un poco de arte urbano, un poco de cultura y bien colorido”, anticipó Fontánez. Con De vuelta al manglar, Adriana García Soto explora “un futuro medio cercano y medio distópico, tocando los temas de la ansiedad climática y del desplazamiento”. “Todo lo que ves lo dibujé yo. Todos los componentes los construyo como un escenario dentro del programa Unity. Estoy haciendo realidad aumentada desde el 2020, cuando empecé como artista residente del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan. Cuando empezó la pandemia tuve que cambiar mi proyecto a digital. Originalmente era un comic ilustrado físico, pero para poder hacerlo accesible para todos desde sus casas aprendí a hacer realidd aumentada y empecé a mezclar ilustración con el mundo digital. Me encantó como quedó esto, es mi primera vez haciendo la obra con el headset, integrar mi visión al espacio es bien emocionante. Desde que estábamos haciendo el test, ya yo me empecé a emocionar”, revela la artista. Para más información sobre tu visita a Sueños de Santurce, comunícate al 787-977-6277. Reserva tu espacio aquí. Fotos / Suministradas MAPR
Compartimos iniciativas del sector social encaminadas a cobrar forma en el nuevo año. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé El Eco Exploratorio Museo de Ciencias de Puerto Rico es una de las entidades que ya tiene su agenda llena para este 2026 y espera continuar ampliando su impacto en la comunidad. El 2026 se anticipa como el año en que deben materializarse diversos proyectos a los que organizaciones sin fines de lucro han dedicado tiempo y esfuerzo en los pasados años. Muchas aún no pueden revelar oficialmente los detalles, pero sus objetivos reflejan algunas de las prioridades del sector para el nuevo año y de las necesidades de las comunidades a las que sirven. Por un lado, para organizaciones concentradas en la niñez, se contempla y trabaja la expansión de los servicios que ofrecen y las colaboraciones con albergues de mujeres, a los cuales llegan madres con niños y niñas que necesitan diversidad de servicios. Igualmente, la expansión de una sede actual o la adquisición de una nueva sede son algunas de las prioridades que entidades sin fines de lucro en la isla se proponen como meta para este nuevo año. El Banco de Alimentos apuesta al uso de una unidad móvil para continuar con sus entregas alrededor de la isla. En otros casos, el cambio radica en el desplazamiento para brindar servicios. Las visitas a diversos puntos del país para entregar víveres no son nuevas para el Banco de Alimentos, organización que acostumbra a viajar fuera de su sede en Carolina. Sin embargo, ahora dispondrán de una unidad móvil para ofrecer servicios en el centro de la isla. En el caso de los Centros Sor Isolina Ferré, la organización ya tiene listo el Ciencia móvil, un bus equipado con herramientas científicas para brindar talleres de ciencias a escuelas y comunidades. De igual forma, ya trabajan en el calendario de su Mercadeo con propósito, evento diseñado para pequeños comerciantes ubicados en distintas comunidades de Ponce. Así respaldan a los participantes que aprovechan sus capacitaciones empresariales. PARA LLEGAR MÁS LEJOS Como parte de su agenda para el próximo año el C3Tec en Caguas se integrará de manera más directa con el Centro Criollo del Saber. Algunos proyectos están dirigidos a ampliar las estrategias de servicios de diversas organizaciones. Por ejemplo, el Centro Esperanza trabaja un proyecto de turismo patrimonial y de servicio comunitario con jóvenes de la comunidad en Loíza, mientras que su colega, Nuestra Escuela, le brinda continuidad a su programa vocacional de turismo en su plantel situado en dicho pueblo costero. El Instituto de Resiliencia del Ecoexploratorio de Puerto Rico tiene programadas nuevas exposiciones temáticas; pronto anunciarán sus fechas de apertura. En el caso del Centro Criollo de Ciencia y Tecnología del Caribe (C3Tec) de Caguas, una de sus prioridades en el 2026 para promover la cultura científica es reforzar el proyecto de lectoescritura aplicada a la metodología que integra Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). Organizaciones como la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud dedicadas a trabajar con los más pequeños buscan continuar ampliando el acceso a sus servicios y a entablar alianzas con organizaciones dedicadas a otros objetivos que complementan su labor. También dedican se integrarán de modo más directo en la programación del Centro Criollo del Saber del Municipio de Caguas. La organización Ciencia PR, que también promueve la mentoría STEM mediante distintas actividades, expandirá su proyecto “Científicos al Servicio” a escuelas elementales a partir del próximo semestre. La organización de fomento de lectura en edad temprana, Lee Conmigo, contempla darle rienda suelta a un nuevo proyecto editorial. Quedamos atentos. Y en Yauco, el Instituto de Desarrollo Integral dirigido por las Hermanas Dominicas de Fátima, (IDIIFICO) celebra la exitosa implementación de su programa de Integración Familiar. Por eso planifican extender las actividades en las que integrantes de una familia -de diversas edades- toman juntos cursos y talleres. La esperanza cobra forma a diario en las organizaciones sin fines de lucro del país. El 2026 lo reciben con proyectos que construyen el Puerto Rico que deseamos. Fotos / Facebook
La Fundación Ángel Ramos acompaña al sector tras el fallecimiento de la líder filántropa Lourdes Miranda, una voz irrepetible en el Tercer Sector y las comunidades. Lourdes Miranda (1938-2025) A lo largo de nuestra historia, de más de 65 años de labor en el campo filantrópico, hemos tenido la oportunidad y el privilegio de colaborar con algunas de las figuras más comprometidas con el tercer sector en Puerto Rico. Hemos visto crecer y desarrollarse a incontables organizaciones sin fines de lucro en el país y hemos sido testigos de la importancia de que la sociedad civil se comprometa con la filantropía como un asunto de principios y de conciencia social. Sin duda, si hay una persona que ejemplificó ese valor de compromiso, amor por el país, así como defensa a los derechos humanos fue Lourdes Miranda. Una mujer que demostró todo lo que es posible alcanzar y generar cuando se decide con firmeza y determinación poner la acción donde se pone la palabra. Como fundadora de Miranda Foundation, la filántropa, lideró el acompañamiento y apoyo a cientos de organizaciones sin fines de lucro y de base comunitaria. Asimismo, como creadora del Premio Solidaridad, se ocupó de reconocer ese modo de vivir y accionar que define a tantas entidades y que ha probado ser la base y el sostén del país en sus momentos más difíciles. Su personalidad igualmente firme y sutil le permitió navegar con valentía todo tipo de escenarios e incidir positivamente en luchas y gestiones de organizaciones y proyectos que no habrían visto la luz sin la confianza que Miranda, a través de la obra de su fundación, depositó en ellos. “Lourdes Miranda siempre será para el sector una de las mujeres filántropas más importantes de nuestro país. Su vínculo con las fundaciones, las organizaciones y, sobre todo, con el liderato comunitario siempre se caracterizó por mantener relaciones estrechas, presentes y activas. Su vida en sí misma es un legado. Fue maestra de la empatía y la generosidad, fue guía sabia y visionaria, fue una amiga amorosa y siempre presente. La fuerza incansable que emanaba de su sensibilidad caracterizaba su accionar. Con su forma de vivir y darse a los demás, nos enseñó el verdadero significado de la solidaridad. Le impregnó a nuestra filantropía el valor supremo de la solidaridad, de la colaboración fraternal. Esa que es capaz de transformar desde la inclusión, la reflexión crítica y la movilización. Su labor y compromiso permanecen vivo y nos acompaña en nuestro afán de trabajar por un país mejor. Para ti, Lourdes querida, nuestra eterna gratitud”, expresó la directora ejecutiva de la Fundación Ángel Ramos, Laura López Torres. Como institución nos unimos al sentimiento de pérdida que hoy experimentamos en el sector y en el país, y nos comprometemos a continuar nuestra obra filantrópica, que toma inspiración de todas las personas que, como ella, apuestan a un mejor Puerto Rico. Fundación Ángel Ramos
El Nacimiento que con tanto orgullo ubicaba en la Fundación Ángel Ramos protagoniza nuestra postal navideña de este 2025. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Lo que era una tradición exclusiva de Doña Tina Hills para el almuerzo de Navidad de la Fundación Ángel Ramos (FAR), inspira hoy nuestra esperada tarjeta festiva: el nacimiento del Niño Dios. La presidenta de FAR a lo largo de cinco décadas colocaba con esmero cada una de las piezas del hermoso nacimiento que había traído desde Nueva York. La estampa provocaba admiración, no solo porque recoge una escena icónica de las Sagradas Escrituras cristianas, si no por los detalles con los que su artista dotó a cada figura. Doña Tina siempre expresaba la alegría que le producía decorar la mesa con el Nacimiento en el centro, acompañado de velas y follaje. Su gesto al concluir la misión era de satisfacción absoluta y denotaba tanto su devoción cristiana como su conciencia del verdadero sentido de la Navidad. Doña Tina falleció el pasado 23 de septiembre de 2025 a los 103 años. ¿Qué mejor momento que honrarla con nuestra tarjeta navideña? ¿Qué mejor que compartir con la comunidad que hemos cultivado en torno a FAR este pedazo de nuestra historia y tradiciones? Disfruta la postal tanto como nosotros al crearla. ¡Feliz Navidad! Fotos y vídeo / Javier del Valle
La fundadora de Miranda Foundation falleció el pasado 5 de diciembre; recordamos su sólida huella en el tercer sector. Por Tatiana Pérez Rivera :: Oenegé Su perrita Shakti fue una de sus mayores alegrías, aquí junto a ella en su hogar. “Ahora les toca a ustedes”, dijo Lourdes Miranda Martínez en el 2017 -una semana antes del paso del huracán María- durante la última entrega del Premio Solidaridad que otorgaba Miranda Foundation en el Museo de Arte de Puerto Rico. Hoy sus palabras resuenan con fuerza, son un poderoso eco que le recuerda al tercer sector sus capacidades y le alienta en esta maratónica lucha por viabilizar un Puerto Rico más justo para todos sus habitantes. Miranda ya no está para compartir ideas, para guiar con su sabiduría que siempre privilegiaba el colectivo. La empresaria y filántropa falleció el pasado 5 de diciembre a los 87 años en la isla a la que regresó en el1999, luego de tres décadas de trabajo en Washington D.C. Allí, en el 1992, fundó Miranda Foundation para respaldar el desarrollo de los boricuas de distintas generaciones y quehaceres. Le sobreviven sus dos amores: su hija y colaboradora, la gestora cultural, Cristina King, y su nieto Matías. Desde que puso pie definitivo en Puerto Rico justo antes del cambio de siglo, Miranda trabajó con más de 250 organizaciones a través de su fundación. A su llegada encontró una sociedad boricua “fragmentada y polarizada”. “Ahí llego al tema de la solidaridad”, contó en entrevista con Oenegé en el 2018. Miranda se interesó por organizaciones e iniciativas con potencial, listas para crecer y comenzó a apoyarlas con incentivos económicos que respaldaran sus proyectos. Luego quiso festejar la unión de voluntades y en el 2002 estableció el Premio Solidaridad. “Me vino a la mente el concepto “solidaridad” como un valor vital de la cohesión social y pensé ‘¿qué hago con esto?’. Quería destacarla, pero no en el área individual, porque aquí siempre la ha habido, lo ves en casos de emergencia, pero la colectiva no la había. Quise resaltar lo colectivo porque resaltar a uno es lo que nos está matando”, explicó la líder el origen del premio que se mantuvo activo durante 15 años en los que se invirtieron $450 mil y evaluaron cerca de mil nominaciones. La organización o el movimiento ganador recibía $30 mil por promover la solidaridad colectiva y las alianzas multisectoriales en busca del bien común. “El premio tuvo su función, el tiempo de premiar pasó, es tiempo de actuar. De corazón hemos hecho esto juntos, sabemos lo que hemos hecho, no necesitan del premio para continuar, ahora les toca a ustedes”, dijo Miranda en el 2017 tras anunciar en la ceremonia que acababa el ciclo de premiaciones. Después del paso del ciclón María, Miranda Foundation aportó al Fondo ADELANTE mediante el cual la Red de Fundaciones de Puerto Rico —hoy Filantropía PR— respaldó las necesidades del tercer sector para continuar sirviendo a sus participantes. LO QUE PUERTO RICO LE REGALÓ Miranda recibió a Oenegé en su hogar en el año 2018 en una memorable entrevista en la que no sólo repasó su vida y obra filantrópica, sino que compartió su sabiduría y aprendizajes con el objetivo de que nuevas generaciones continúen apostando a la solidaridad. Un año después, en el 2018, al reflexionar sobre el impacto filantrópico de Miranda Foundation, su líder agradecía la oportunidad de haber conocido personas comprometidas con el crecimiento del país, con el bienestar de sus residentes en todos los rincones. “Conocí una gente magnífica que me hizo reconectarme con el Puerto Rico al que yo quería regresar. Este país no se hunde mientras haya personas como las que trabajan desde las organizaciones sin fines de lucro. Pero ellos solos no pueden, se necesita una masa, más personas”, declaró al valorar la gestión de nuestro sector social. Miranda utilizaba su historia para ejemplificar a dónde puede llevarte el empeño. Se graduó en la University High School de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras en la década del 50 y logró estudiar su bachillerato en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Se casó, vivió en España y a su regreso a Estados Unidos impartió clases de Literatura hispana en Trinity College. En los 60 conoció a la líder comunitaria y activista puertorriqueña radicada en Nueva York, Antonia Pantojas, y colaboró en la creación del Boricua College. Cuando comprendió que debía procurarse su sustento y el de su hija, decidió ofrecer consultorías y traducciones en inglés y español, así estableció Miranda Associates, una compañía especializada en servicios editoriales y educativos. “Nada de lo que hice en mi vida lo hice sin miedo, siempre quise medirme con los mejores”, confesó a Oenegé para más tarde agregar que “el enfoque de la fundación y el premio fue transversal, nunca un área específica, de tender puentes, de juntar gentes, comunidades, ideas; todo eso hacia la justicia social. Ese ha sido el hilo”. “El otro hilo es huirle al ‘no me atrevo’”, añadió, “haga las cosas, aunque sea con miedo, pero hágalas”. Partidaria de no temerle al cambio, Miranda confiaba en que la transformación del país era viable y celebraba haber regresado. “El mejor regalo ha sido la esperanza” y tener “la oportunidad y el privilegio de hacer”. “Para lo que yo regresé era para hacer algo por mi patria, poder poner mi granito de arena en esta tierra”, dijo. Con el objetivo de documentar los esfuerzos colectivos en la isla, en diciembre del 2020 presentó el libro “NosOtros: voces protagonistas de una trayectoria de filantropía y solidaridad en Puerto Rico”. Mediante 18 ensayos —de la autoría de diversos aliados filantrópicos de Miranda Foundation— se repasa la huella filantrópica de la entidad a lo largo de 25 años. “Míralo aquí, este es el trabajo de todos”, dijo mostrando la publicación durante otra entrevista con Oenegé en ocasión de su lanzamiento. "Quise resaltar lo colectivo porque resaltar a uno es lo que nos está matando". Lourdes Miranda, en entrevista con Oenegé en el 2018 El orgullo provocaba la risa de sus ojos y de sus labios. En esas páginas sobraban las razones para siempre regresar a la solidaridad como vía de cambio. “Creo firmemente que la filantropía es una fuerza potente para impulsar el cambio social y apoyar aquello en lo que se cree apasionadamente. El único requisito es la voluntad de hacerlo, independientemente de los recursos económicos, de la condición social o del género. Todos teneos algo que compartir”, escribió para finalizar su ensayo, “Una mirada a la filantropía como la conozco”, incluido en el texto. “Qué mejor lección de vida que la esperanza”, resumió Miranda a Oenegé tras permitirse mirar atrás y calibrar los aciertos y desaciertos en su caminar, su evolución personal, en la aportación a mejorar la vida de otros. Tan pronto se dio a conocer la noticia de su partida física, su hija se expresó en redes sociales. “Gracias por sus gestos y mensajes de apoyo y amor en esta etapa tan difícil, Matías y yo los recibimos con mucho cariño. Y mi madre en sus nuevos horizontes. Pedimos espacio para nuestro duelo”, escribió King, quizás aliviada tras haber compartido a Miranda con un Puerto Rico que la despide con amor. Fotos / Archivo Oenegé / Javier del Valle GANADORES PREMIO SOLIDARIDAD DE MIRANDA FOUNDATION 2003 Comerciantes Unidos para el Desarrollo Comunitario de Camuy 2004 Fundación Nueva Escuela para Puerto Rico 2005 Iniciativa Comunitaria de Investigación 2006 Comité Comunal de Corcovada 2007 Prensa Comunitaria 2008 Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste 2009 Grupo de las Ocho Comunidades del Caño Martín Peña (G8) 2010 Alianza Laura Aponte para la Paz Social 2011 First Response Emergency Medical Services (FREMS) 2012 Casa Pueblo 2013 Amnistía Internacional Sección de Puerto Rico 2014 Taller Salud 2015 Ciudadanos del Karso 2016 Colegio de Educación Especial y Rehabilitación Integral, Inc. (CODERI) 2017 Frente Unido Pro Defensa del Valle de Lajas